La única respuesta a la pregunta que realmente me interesa no la veo en ninguna parte; por lo menos, explícitamente. Y desde luego no hubo referencia a ella tampoco en el debate electoral.
No es culpa del diseño de la evolución que, desde luego ni tiene diseño preconcebido ni propósito. Al contrario, la selección natural a lo largo de millones de años dio como resultado un escenario cercano a la lógica. Los organismos a los que les funcionaba el circuito cerebral de motivación y recompensa para comer, sobrevivían mejor que los dotados con circuitos mediocres. Comían más y sobrevivían. A los que les gustaba hacer el amor, más que a otros, y menos barreras se interponían a su deseo, garantizaban mejor la perpetuación de la especie.
Siendo eso así, cómo explicarse la capacidad infinita de la gente para hacerse infeliz. ¿Cuál es la razón evolutiva detrás de ese propósito estrafalario?
Que nadie me diga ahora -tras los avances de la psicología y neurología-, que para ser creativo había que ser infeliz. Este debate duró demasiados años, desgraciadamente, y alimentó la peregrina idea de que la depresión y hasta la locura eran creativas. Hasta quedaba bien andar por ahí con una depresión constante, mientras se estaba formulando supuestamente, la mejor filosofía. Hoy sabemos que la depresión es, simplemente, una enfermedad como la sífilis, provocada por un gen o por el entorno y que afecta al tamaño del hipocampo, a la sangre y a los huesos. Se puede ser creativo a pesar de la depresión pero no gracias a ella.
¿Cuáles son entonces las causas evolutivas de esa capacidad infinita de la gente para hacerse infeliz?
¿Tiene que ver con la envidia? Es cierto que a la mayoría de las personas no les importa el crecimiento del Producto Nacional Bruto, sino lo que gana de más el vecino.
¿Tiene que ver con la perversión cultural que coarta en nombre de convenciones alambicadas pero indestructibles la capacidad de gozar? Es cierto que, a menudo, se produce una sobre inversión en prudencia posponiendo en exceso un disfrute, en aras de un bien futuro. Es cierto, pero también ocurre, tal vez más a menudo, al revés.
¿Tiene que ver con el conocimiento supuesto de las causas del sufrimiento que se convierte –el supuesto conocimiento, quiero decir-, en una losa repetitiva y asfixiante, como ocurre cuando la culpa de todo lo malo la tienen el imperialismo y los países ricos? Es cierto que el imperialismo es responsable de una buena parte del sufrimiento pero también es innegable que los gobiernos corruptos y dogmáticos de muchos países pobres lo son en mayor medida.
¿Con qué tiene que ver esa capacidad infinita para hacerse infeliz? ¿Está el secreto en el fuero interno de las personas infelices? ¿En su manera equivocada de gestionar sus emociones? ¿Por qué tanta desconfianza, enfurruñamiento y falta de esplendor?









23 Mayo 2007 a las 11:22 am
El último programa de que vi de REDES tratabais el tema de los psicópatas y ahí me di cuenta de dos cosas que ignoraba:
Una es que la mayoría de personajes importas en la historia, lo han sido por su crueldad con los demás, y muy fácilmente han podido ser psicópatas que han provocado el sufrimiento y la depresión en muchas personas sin que ellos sean conscientes de como se podían llegar a sentir.
La otra es que según explicabais, un 1% de la población son psicópatas, entendiendo con ello que son personas capaces de provocar daños emocionales a los demás. Si una persona conoce a otras 100, quizás 20 *caen en depresión. Si esa persona tan capaz de generar dolor a los demás mueve masas de personas vinculadas a ella por negocios, préstamos (véase Argentina), o por política, el resultado es una población traumatizada.
No quiero decir que el motivo de la infelicidad sean los psicópatas, sino la influencia de los demás, o también la FALTA de influencia, la falta de relaciones, la soledad.
De todas formas cualquiera puede ser infeliz por cualquier cosa, según la importancia que le de a ella, ya sea por que no puede conseguir dinero, un bolígrafo, o sexo… IMPOTENCIA
*me encanta tu programa, aunque lo emitan tan tarde
23 Mayo 2007 a las 11:58 am
No lo sabemos, querido Eduard, pero en muchas ocasiones, y dada esa capacidad infinita para ser infeliz que posee el hombre, algunos no sabemos qué diablos hacen algunos para ser tan felices, que a poco que lo pienses puede ser aún más perverso.
Gracias por este espacio. Saludos.
23 Mayo 2007 a las 12:23 pm
Interesante reflexión de polidori, tal vez lo “raro” sea encontrar la causa del porque somos felices, cuando hay tantos motivos por los que preocuparse. Yo creo que es por el egoismo individual que tenemos todos y que nos hace limitarnos a nuestro mundo reducido (familia, amigos, entorno social…), dejando un poco de lado los problemas del mundo en general. O sea que en el fondo somos perversos a conciencia, como mecanismo de supervivencia dentro de este mundo de locos.
23 Mayo 2007 a las 12:28 pm
rectifico: *En el último programa que vi de REDES, …
23 Mayo 2007 a las 12:40 pm
La infelicidad es la llave y el motor de la evolución, si algo está bien , no se cambia, ni busca mejorarse, por tanto, la naturaleza en todo su conjunto, se basa en cultivar las ansias de busqueda de estar bien para el vivo, y para el equilibrio para el no vivo o materia inanimada.
todo busca moverse para no moverse, por tanto, no hay secreto en la construcción del universo, si quieres que un robot sea inteligente y prepetue su permanencia hay que porgramarlo para que encuebtre lo que encuentre, no esté satisfecho, y verás que con el tiempo porspera y se multiplica como nosotros los vivos, cada uno forja un camino para ver si encuentra algo mejor para adoptarlo, y como no hay nada estable y la aparente estabilidad se asienta sobre bases frágiles, entonces, se desvela que, la infelicidad es una formula natural para mejorar todo y cada uno a su nivel de insatesfacción, no hace falta ser un genio para saber, que la felicidad no satisfecha es la clave del avance de todo y contra la muerte o sea el estancamiento en algo, asique lanaturaleza siempre te empuj a que no estés satisfecho para que sigas buscando, no hay origen mas natural y compernsible que esto.
23 Mayo 2007 a las 12:52 pm
el que no busca más se muere, la vida quiere vivos y no muertos que no aportan a la evolución mejoras.
la inestabilidad es la llave de labúsqueda y sin ella se condena el proceso al estancamiento.
La naturaleza, evolución, hace que toda emoción o razón se viste de algo para que solo tenga unvector de movimiento en dirección a la busqueda de algo más satisfactorio.
Si uno está satisfecho de algo, pues nolo mejora nunca
por tanto, lológico y visible de los indicios de laevolución, esuna ley básica.
y es No estará bien y busca estarlo, así se mueve prepetuamente la evolución en busca de una perfección o al menos en acumular más datos y información para hallar el peldanio inexiatente de la satisfacción.
Asi que busques lo que busuqes verás que todo y todo se asienta en no estás bein donde estás y búsca más, y asi puedes ver que un universo inestable, hace vida a lo largo de su busqueda, not extrañe que esto sea así, por tanto, todo valor humano está basado en buscar para no buscar, hasta el rey tiene ansias de ser más, y así el rey con sus anisas de insatesfacción, busca más, y por tanto más información para los herderos buscadores de la perfección, y la perfección es un espejismo que siempre te hace ver, que no has llegado al punto de decir basta, lo he encontrado y no busco más.
23 Mayo 2007 a las 1:09 pm
Siempre he creído que la infelicidad la provoca la visión edulcorada del mundo que percibimos desde el inicio de nuestra existencia. Se nos esconde la muerte, la fealdad, la enfermedad. Se asocian con castigos, con consecuencias de nuestros actos para llevarnos por buen camino, con actos divinos de justicia.
La infelicidad es una manifestación de nuestra negación de la realidad. Deseamos correr al regazo de nuestra madre, deseamos volver atrás. Somos infelices.
Como tantas cosas, con más educación, con una visión más honesta del mundo y con menos mercadeo podríamos reducir la infelicidad en el mundo.
Saludos y felicidades por el blog
23 Mayo 2007 a las 1:26 pm
Nuestra causa de infelicidad es nuestra propia evolución y la incapacidad que hemos demostrado hasta el momento para asimilar todos los cambios que nosotros mismos hemos introducido en nuestras vidas (en los últimos milenios).
Para el resto de los animales las cosas están claras. Pueden sufrir o gozar pero todo es propio de ellos. No se cuestionan nada. Nacen y mueren y los cambios que experimenta su especie a lo largo de los siglos son mínimos.
El pulgar oponible, el cambio de alimentación y la capacidad, primero de empuñar herramientas primero y luego de crearlas, hizo que nuestro cerebro se hiciese cada vez más complejo. Inició nuestra era y con ella nuestra infelicidad.
Es decir, lo mismo que nos hace ser capaces de inventar (nuestro mente) nos hace también infelices. Además, en los últimos cientos de años el incremento de cambios provocados por esa mente nuestra hace que la comprensión se haga cada vez más difícil.
Pero la infelicidad del hombre tiene mucho de imaginaria. La gente puede ser infeliz de dos formas muy distintas. Una porque esté en una situación realmente difícil y otra “porque sí”.
A la primera yo la llamo infelicidad animal y la equiparo a la infelicidad que puede sentir una cebra cuando es perseguida por un león. Tiene causas reales y, sobre todo, actuales para sentirse mal.
La segunda es a la que solemos llamar infelicidad. Y la solución está en cada uno. No hay remedios mágicos ni libros maravillosos que nos digan cómo evitarla. Todo consiste en ser consciente de uno mismo y de lo que pasa alrededor. De mirar las cosas con objetividad, evaluar cada situación a la que nos enfrentemos y de no preocuparse innecesariamente por nada que no signifique un daño físico (que provocaría una infelicidad del primer tipo).
23 Mayo 2007 a las 2:22 pm
Una opinión es que no tiene porqué haber una razón evolutiva detrás sino que puede deberse a diferentes motivos:
Uno, un poco tonto, de desconocimiento de la felicidad (un caso curioso pero posible de alguien que nunca haya disfrutado conscientemente de la felicidad)
Otro motivo podría ser un desconocimiento de cómo activar las palancas que generan la felicidad de forma voluntaria y adaptativa.
Otro que se me ocurre tiene el origen en el libre albedrío, conocí un estado de felicidad imposible de recuperar y decido no ser feliz en otras circunstancias.
Seguro que hay más y hasta puede haber combinaciones de ellos o fases de infelicidad en el tiempo de cada uno. Podría también haber motivos fisiológicos (alguna carencia o exceso)y después de leer el tema de los psicópatas puede que hasta genéticos.
23 Mayo 2007 a las 2:46 pm
“¿Cuáles son entonces las causas evolutivas de esa capacidad infinita de la gente para hacerse infeliz?”
“¿Cuál es la razón evolutiva detrás de ese propósito estrafalario?”
“No es culpa del diseño de la evolución que, desde luego ni tiene diseño preconcebido ni propósito. Al contrario, la selección natural a lo largo de millones de años dio como resultado un escenario cercano a la lógica. Los organismos a los que les funcionaba el circuito cerebral de motivación y recompensa para comer, sobrevivían mejor que los dotados con circuitos mediocres. Comían más y sobrevivían. A los que les gustaba hacer el amor, más que a otros, y menos barreras se interponían a su deseo, garantizaban mejor la perpetuación de la especie.”
Sr. Punset, ¿No da usted mismo la respuesta a sus propias preguntas?.
Evolutivamente estamos diseñados para competir por nuestra integridad, alimentos y procrear.
Seguro que es más infeliz al que le faltan estas motivaciones, tienen menos autorecompensa.
El que los tiene sin esforzarse por conseguirlo, debería ser más feliz, pero su cerebro ya no estará motivado para buscar.
Resultado: estrés y depresión.
23 Mayo 2007 a las 5:51 pm
Quizá el que se “SEPARABA” de su tribu era premiado, por la evolucion, con “depresion” y resultó ésta estrategia en un entorno absolutamente hostil.
Tal como existen los refuerzos positivos a nivel cerebral an cto al sexo, la comida, el cuidado de los críos etc. Existen tb los refuerzos negativos -depresion- para los q no recibiesen el contacto verbal y la compañia de la tribu. Las tribus que no presentaban esta respuesta depresiva eran mas propensas a dispersarse y eventualmente asumina más riesgos al estar aventurados en la soledad y morían con más frecuencia (los mataba el dientes de sable, o los accidentes geográficos, etc) es decir no tenían la ayuda del grupo…
Una idea solamente, pero capaz existan tb los refuerzos “negativos” como resultado de la evolucion, quizás…
23 Mayo 2007 a las 7:25 pm
¿Existiría la felicidad si no existiese la infelicidad? Es un estado constante de felicidad lo que nos hace ser infelices? ¿Es ese cambio constante e infinito de estado lo que nos hace evolucionar?
Creo que la felicidad eterna es un sinónimo de inexistencia.
Luego lo que consideramos felicidad e infelicidad es muy relativo, pero siempre son conceptos opuestos.
Saludos.
PD: la caligrafía de Anti-spam es muy confusa
23 Mayo 2007 a las 8:21 pm
A ver… ¿pero no habíamos quedado en que no se puede ser eternamente feliz?. jej.. Como todas las cosas de esta realidad, los estados de ánimo fluctúan… aunque sí es cierto que parece haber más infelicidad que felicidad…
¿quizá por esta educación judeocristiana que nos hace creer que siendo víctimas y culpables se nos garantizará un “paraíso” o alguna especie justicia hará algo a nuestro favor?
¿por la increíble capacidad de crear espectativas incumplibles del motor capitalista que nos mueve en occidente?
(es increíble observar cómo gente de países tercermundistas deja ver una enorme capacidad de felicidad con unas necesidades básicas escasamente cubiertas)
No sé, puede que un poco por las cosas que usted ha mencionado y un poco por estas, y otro poco por otras que se han dicho y que se dirán. Pero la gente no suele ser feliz. A lo mejor es que destrozando el planeta, algo en nuestro interior más relacionado con la biología que con la conciencia nos pone en alerta y nos recuerda que esta comunidad humana nuestra no tiene mucho futuro…
23 Mayo 2007 a las 10:05 pm
Antes de que se me olvide: discrepo en lo del Imperialismo; lo de los gobiernos de países pobres: en muchas ocasiones ëstos son sucursales de aquel… pero hablemos de la infelicidad.
Puedo hacer dos cosas: una decir la verdad ( no mi opinión) y otra disertar, opinar,…
Optaré por un poco de las dos: ¿la verdad de por qué la infelicidad del ser humano? pues porque es capaz de ser feliz y además ser consciente de que es feliz: aunque alguien en el mundo nunca haya sido feliz, maneja el concepto “felicidad”. Y lo ve lejos: esa distancia es la infelicidad. (ahora como ve , Sr Eduard, estoy disertando…)
Creo que el hecho de que tengamos conciencia de nuestros sentimientos y meditemos o razonemos sobre esos sentimientos nos “hipersensibiliza” respecto a dichos sentimiento, o emociones.
¿tendrá que ver con utilizar sólo una parte del cerebro? no lo sé. Pero desde que estamos en ese camino que nos lleva a la felicidad (que no es otro que la vida) todo estriba en la percepción de cada uno-a a cerca de si la ha alcanzado o no…. y seguramente la felicidad misma está en no buscarla.
No entiendo de evolución, hipotálamo, neuroras, hormonas,… pero estoy seguro de una cosa: es nuestra curiosidad humana (el no ser capaces de decir: esto es así y punto,… qué más da!) la rsponsable de gran parte de esta tarta que es la infelicidad. Como decía Shopenhauer: el conocimiento da dolor. No es tan negro el panorama, pero ahí va mi pregunta: ¿por que somos más infelices ahora en Occidente (con todos los adelantos científico tecnologicos a nuestra dis posición) que cualquier tribu del Amazonas (a la que el hombre blanco haya dejado su parcela tranquila, claro), ocualquier pueblo que en la actualidad viva como sociedad cazadora-recolectora del Neolítico? ¿Tiene la respuesta la ciencia, la religion, la Filosofía, psicología,… la economía,?…. ¿todas? ¿qué es todo esto que llamamos realidad?
23 Mayo 2007 a las 10:16 pm
Hola: El hombre ha sobrevivido y superado a otras especies, precisamente por su capacidad de tomar conciencia de sus limitaciones, lo que le genera una infelicidad y disgusto con el entorno y con sus semejantes.
La Infelicidad es el motor que nueve el deseo de superación, de alcanzar lo inalcanzable, círculo en el que nos movemos continuamente, como un PerpetuumMobile.
Es la expresión de la Entropía (entendida como tendecia al aumento del desorden) de nuestra propia biologia, el entorno cercano y el lejano.
La Felicidad o ausencia de Infelicidad, es un estado transitorio de pérdida de contacto con el entorno, con la realidad que nos rodea. Saludos.
24 Mayo 2007 a las 12:22 am
Es feliz (e infeliz) el ser que tiene en su “base de datos” ese concepto. Un abedul no creo que sea feliz, ni un perro, ni una ballena… no nos engañemos: no somos el centro del universo ni nuestras emociones son las únicas “patentadas”.
A lo mejor no tiene nada que ver pero en lugar de buscar la felicidad tanto, y huir de la infelicidad, deberíamos dedicarnos más a amarnos todos, TODOS, un poco… no os riais… no soy cristiano, soy ATEO, pero veo la necesidad de ser TODOS más UNO solo.
24 Mayo 2007 a las 2:30 am
Ah, y otra cosa… no nos engañemos; es muy interesante concebir la infelicidad como parte del motor que mueve al mundo, a la gente, hacia algo… pero me da la impresión de que el autor no se refiere aquí a ese tipo de infelicidad. No sé, hay mucha gente que es infeliz porque “disfruta” con ello…o recibe otras cosas a cambio; no sé si consciente o inconscientemente, pero de que es un hecho, estoy seguro. Ya digo, quizá porque así se siente más protegida por los demás, o para llamar la atención, o qué se yo.
Pero de lo que sí estoy seguro es que si la infelicidad sirviera para mejorar el mundo, todo debería ir mucho mejor, a día de hoy… ¿no?
24 Mayo 2007 a las 8:02 am
Creo que la infelicidad parte de la insatisfacción, y que ésta a su vez, proviene de la inoculación, por parte de la sociedad, de deseos que cuya satisfacción no está al alcance de todos y que se utilizan como motor de la economía.
El marketing, al menos, responde a este concepto. Es decir, nuestra ‘cultura’ occidental establece cuál es el modelo a seguir para considerarse una persona exitosa, realizada, modélica. Eso supone, no la satisfacción de unas necesidades básicas, sino la creación artificial de cientos de pequeñas necesidades sin las cuales no puede accederse a ese mundo idílico que constituye el deber ser que nuestro modo de vida nos marca: buen coche, una esposa hermosa o un marido atractivo, un trabajo creativo y bien remunerado, vestir a la moda, practicar deportes exclusivos, una residencia en la ciudad y otra en el campo o el la playa, ser un entendido en vinos, acudir a buenos restaurantes, conocer a los mejores chefs, acudir a los últimos y más vanguardistas estrenos teatrales, eso por no hablar del mensaje constante por el rejuvenecimiento y por olvidar que tenemos que hacernos mayores y morir algún día… Y cientos de pequeñas otras cosas con las que la publicidad nos bombardea y en la que se nos marcan ideales a seguir que casi nadie puede lograr. Cuando no podemos llegar a ese estado de felicidad idílica, nos frustramos. Eso ocurre en el mundo de hoy a mucha gente, pero en otras épocas esos ideales fueron otros, religiosos, culturales, sociales, pero provocaban el mismo resultado: frustración e infelicidad, y a veces, locura.
24 Mayo 2007 a las 10:28 am
Empecé a leer “El alma está en el cerebro” en un viaje por avión. De pronto creí que, por alguna circunstancia, volvíamos a Barajas. Pués no, es que desde la primera línea el libro interesa y divierte, enseña y hace pensar. No sé si este comentario está en el sitio correspondiente, acabo de encontralo. Gracias Sr. Punset por sus libros, son geniales.
24 Mayo 2007 a las 11:35 am
Una de las cuatro nobles verdades que enseño Buddha fue , el deseo causa sufrimiento.
yo creo que efectivamente así es, que en casi todas las personas, el deseo, esa necesidad de estar a la altura de la sociedad, de no ser un excluido es causa de sufrimiento. Entre otras muchas cosas.
La imagen personal, el éxito, tener casa, coche, ropa, tecnología, participar en ciertos actos sociales, tradiciones como bodas, comuniones etc… todo eso es lo que se espera de la gente de bien, y creemos a veces que si no estamos a la altura nuestra tribu, esta no nos aceptara.
Ansiamos ir consiguiendo lo que la gente espera de nosotros, sin ni siquiera disfrutar el momento ni lo que ya hemos conseguido.
Pero yo creo que la verdadera razón esta dentro de nosotros, y no es un problema de software si no de hardware.
Echo un vistazo al mundo, a la historia y mi conclusión final es una pregunta que puede llevar a gran discusión, pero es la siguiente…
Es nuestro cerebro realmente un acierto de la naturaleza o es solo un prototipo que esta en periodo de prueba, y esta suspendiendo el examen?
Por que la conbinacion de nuestros 3 cerebros ha dado grandes maravillas a la humanidad, es cierto.
Pero ha provocado obras de increíble crueldad.
Ejemplos de lo que han provocado un cerebro o varios, son muchos.
La muerte de mas de 60.000.000 de personas en la 2º guerra mundial.
Exterminar a mas de 1.000.000 de iraníes con armas químicas.
Asesinato de mas de 3.000.000 de judíos en campos de exterminio.
Conquistar naciones , provocando millones de muertos sin que ello les quitase las ganas de cenar.
anualmente se comenten millones de delitos en todo el mundo, se asesina, se viola, secuestros, torturas, etc…
No quiero extender este comentario mas de lo necesario, ruego solo consulten este link para ver que las cosas no están muy bien.
http://web.amnesty.org/library/Index/ESLPOL100072007
hace tiempo leí que en la historia del ser humano, apenas se conocen 3 años en los cuales se pueda decir que no hay datos de un conflicto o guerra en el planeta.
En este punto yo planteo lo siguiente: Esta claro que una hormiga, no tiene nuestra capacidad cerebral, no podría hacer una ecuación, ni escribir una poesía o reírse con algo gracioso.
¿Pero esas acciones típicas del ser humano son realmente practicas en la naturaleza, en la realidad de nuestro planeta?
Las hormigas no ríen ni lloran, pero son de los animales mas extendidos y llevan desde el cretacíco tardío en nuestro mundo, eso son muchos años, y parece que les va muy bien, son mas millones de años en el planeta con nosotros y nos superan en numero.
No son las únicas… abejas, tiburones, tortugas, cucarachas, reptiles, hay un numero incontable de animales que se han adaptado y en palabras de uno de nuestros mejores investigadores el catedrático Jordi Sabater Pi, a un chimpancé no le hace falta ser humano, esperamos que en un futuro los animales sean como nosotros, mas inteligentes y con consciencia propia, si no es así no son perfectos.
Pero quien dice que ese sea el camino acertado o el de la felicidad. Que poseer consciencia de nosotros mismos sea practico en este mundo. Creemos que superamos al resto de los animales por ello, y por la posesión de una muy desarrollada inteligencia fruto de la experiencia, el aprendizaje y la comunicación.
pero esto es una ventaja, o una desventaja, en el planeta que habitamos?. en el que estamos a merced de tantas fuerzas que no podemos controlar?.
que pasa cuando nuestro cerebro esta enfermo o defectuoso, sufre cualquier tipo de desajuste. es esta consciencia sobre nosotros mismos la que nos hace ser infelices y unida a nuestra inteligencia nos permite hacer cosas que otro animal no haría?.
jamas creo hubo un cocodrilo, tiburón o león, que crease un campo de concentración para exterminar a una especie. O suicidio.
de echo son los animales a los que nosotros le reconocemos mayor grado de inteligencia o parecido con nosotros mismos, los que llegan a tener síntomas que se asemejan a los nuestros.
creo que nuestra infelicidad, nace de un órgano, que desgraciadamente, no esta preparado para asumir el entorno en el que vive, la consciencia de nosotros mismos en este mundo tan impasivo, tan neutral, que nos parece tan cruel. Pero como ha dicho el señor Punset,no es culpa del diseño de la evolución que, desde luego ni tiene diseño preconcebido ni propósito.
Pero es tan cruel para nosotros que no importemos a la naturaleza, que no somos capaces de asimilarlo y mucho menos comprenderlo. Como una madre que nos diese la vida, y nos dejase a merced de la jungla. Yo creo que si lo comprendiésemos y lo asimiláramos seriamos mas felices.
Una araña, sobrevivirá en el mas duro de los terrenos, abriéndose camino para la supervivencia, y no descansara hasta que sus ultimas energías le lleven a la muerte, pero en ningún momento se habrá lamentado de su situación ni habar malgastado sus escasas fuerzas en hacer otra cosa que luchar por vivir, por instinto. Un ser humano moriría antes de que sus fuerzas le abandonasen, casi con total seguridad. ¿Y se habría lamentado cuantas veces de su situación antes del fin?.
Entonces mi pregunta es, siendo sinceros y objetivos…¿que es mas practico en la naturaleza? en la que estamos a merced de volcanes terremotos, inundaciones, epidemias y pandemias, enfermedades y virus, asteroides amenazantes y un sin fin de pesadillas. a eso añadir, los propios problemas que se crea el ser humano y que antes relate , los causados por tratar de estar a la altura de la sociedad que nos rodea, la impasividad de un insecto, o el hervidero de sentimientos de un ser humano?
Es la consciencia de nosotros mismos un arma de doble filo? es practico en la naturaleza ser consciente de nuestra propia existencia?, y combinarlo con un cerebro que puede manipular el entorno, demasiado peligrosamente a nuestro favor?
Somos prácticos? o para los super organismos tales como hormigas y abejas, no somos mas que un modelo indisciplinado y poco eficiente en el mundo que nos rodea, que no hemos llegado a comprender lo suficiente.
Porque en comparación con los dinosaurios ya extintos, no hemos mas que comenzado nuestro periodo de prueba…
somos una especie que usa su órgano mas poderoso para lo constructivo o para lo destructivo
Yo lo único que se, es que el ser humano no ha entendido su posición en el universo, su humilde posición en este planeta, que solo es parte de un sistema en constante cambio y movimiento, que no es mas que nada ni que nadie, que no es mas importante que el sodio, o la bacteria y que debería ser feliz por que a diferencia del sodio o la bacteria, tenemos el gran regalo de poder disfrutar de lo que nos rodea aunque sea por un breve periodo temporal. Pero en vez de eso, lo malgastamos peleándonos, discutiendo por política, religión, deportes…
Como expuso Manu, en debate anterior, con su himno de Roberto Carlos…yo también quisiera ser civilizado como los animales.
Ruego disculpen todos lo extenso de mi comentario.
24 Mayo 2007 a las 1:02 pm
Mi amigo Ramón no sabe disimular, aún siendo las mejores del mundo odia las lentejas con jamón. Así que, cuando se las dan a comer, las repudia y deja la mesa. Sólo con meterse en la cocina y ya es feliz preparándose su bocata de atún con anchoas y mahonesa.
Admiro a mi amigo Ramón. Nunca nadie consigue que haga lo que no quiere hacer.
Hay dos formas principales y diferentes de infelicidad. Una es interior, íntima, la que no sale a pasear, la que echa el cerrojo y se queda en casa entre las cortinas de su mente. Es consecuencia de nuestros actos propios y directos. Se sabe ejecutora. Y es la constatación del error, de que la verdad nunca podrá ser una mentira disfrazada y maquillada a través de resoluciones, dictadas en sentencias firmes, por quienes son juez y parte: nuestras neuronas. Se automanifiesta cuando ya no encuentra excusa, responsable o culpable fuera de ella.
La otra es exterior. Ésta siempre anda por la calle, gusta de darse a conocer y explicar sus razones. Deriva del entorno más cercano, incluso a veces del más lejano, y suele estar motivada por afectos, efectos, acciones y conductas ajenas. Se considera víctima engañada y justifica su situación en la maldad de otros.
Una vez más acudimos a la genética, a la evolución, como responsable directa. Es mucho más mágico y misterioso. La infelicidad, en general y admitiendo excepciones, es consecuencia de la prevaricación del alma, esa que está en el cerebro, la que nos dice con dulzura “Compra el Ibiza”, la misma que con ansias nos acompaña a comprar el BMW, y la misma que se niega a salvarnos del embargo cuando ya no podemos pagarlo. Maravilloso.
Saludos.
24 Mayo 2007 a las 3:43 pm
Es cierto que dependiendo del área en la que nacemos de una población o ciudad, la cultura de nuestros progenitores y el potencial propio con el que contamos por natura, unos nacen con el pan bajo el brazo y otros vivirán un mundo colectivo deformado y dirigido.
Pero…, la infelicidad no siempre está tras estas cuestiones, pienso que en la mayoría de los casos está en la insatisfacción propia, y nos quejamos frecuentemente antes de contemplar un posible modo de salirnos por medio de nuestro propio crecimiento personal-intelectual.
Un abrazo.
24 Mayo 2007 a las 4:06 pm
Existe una posibilidad que, me da la impresión, no queremos ver. Las raíces son algo propio, algo que se interna en nuestros ser. ¿Nos dejamos ser felices? ¿Porqué no nos dejamos ser felices? ¿nos aceptarían los demás si fuésemos felices? Una amiga afirma que mucha de nuestra dificultad para ser felices parte de la necesidad de ser fieles a nuestros padres, pertenecemos a unas generaciones cuyos padres no tuvieron muchas oportunidades para ser felices ¿nos aceptarían igual si nos vieran felices? Solo deseo ver feliz a mi hija y sin embargo me sigue atormentando ser más feliz de lo que pudieron ser mis padres.
24 Mayo 2007 a las 4:59 pm
Estimados todos.
Parece ser que no ha habido un momento en la historia conocida en el que el hombre no tuviese inquietudes. La aparición de religiones que tratasen de explicar todo aquello que a los hombres les inquietaba, es un buen ejemplo, pero hay muchos otros.
No somos iguales que los demás animales. Los animales se inquietan ante el peligro, o ante una necesidad. Pero tenga a un animal con sus necesidades básicas cubiertas, y a salvo, y tendrá un animal tranquilo. Con el hombre, no sucede lo mismo. Nosotros nos inquietamos porque sí. Y alguien habrá que descubra en algún chimpancé de alguna remota selva un gen que los diferencie del resto, y que pudo ser el germen de la inquietud de la que hoy somos únicos poseedores. De la inquietud porque sí, me refiero.
Y nos inquietamos de modo distinto a los animales porque tenemos otra cosa que también nos diferencia de ellos, que es la ambición desmedida. Un perro entierra un hueso como previsión de futuro. No es ambición, sino instinto de supervivencia. Las abejas no fabrican cien o mil veces más miel que la que necesitan. Fabrican la justa para abastecerse cuando escasean las flores. Incluso cuando el zorro entra en un gallinero y mata a todas las gallinas, pero solo se lleva una, no puede hablarse de ambición, ya que mata por instinto a toda gallinácea que se mueva, porque en su entorno natural, no es natural ver tanta gallina junta.
O sea, que la ambición es humana. Nosotros sí acaparamos solo por el gusto de acaparar, incluso cuando no es previsible que nuestras existencias vayan a acabar nunca. Queremos más.
Pero es que encima, también imaginamos.
O sea, que tenemos metidos todos en el cuerpo el gen de la ambición y la capacidad de imaginar, pero no hemos desarrollado la capacidad de obtener todo lo que queremos e imaginamos. Seguramente como herramienta evolutiva, y al parecer no nos ha ido mal. Pero añádale usted a todo esto que además, nos acostumbramos demasiado pronto a aquello que hemos conseguido, y tendrá usted un infeliz.
En consecuencia, creo que todos somos infelices en cierto grado. Y no porque no nos funcione bien el cerebro, sino por lo contrario. Seguramente, si hubiésemos sido felices con lo que teníamos, no nos habríamos bajado de la rama.
No podríamos haber llegado hasta aquí sin inquietudes, ambiciones, y sin capacidad para acostumbrarnos a lo bueno mucho antes de lo que la lógica debería sugerir.
O sea, que no habríamos llegado hasta aquí sin ser, continuamente, un poco infelices.
Coja a usted a alguien que tenga ese gen un pelín mas desarrollado que el resto, y tendrá a alguien que ya entra en la categoría de infeliz patológico.
Hace poco he leído un libro en el que se habla de la necesidad de algunos pueblos, en alguna época glacial, de desarrollar el gen de la “diabetes”. Sin diabetes, aquellos pueblos no habrían sobrevivido. Sirvió para aquel momento y lugar. Y sin embargo, parece increíble que después de tantos años de selección natural, siga existiendo el gen de la diabetes. A lo mejor, porque sigue siendo necesario en caso de glaciación. Pues con la infelicidad puede suceder lo mismo. Algo ilógico en apariencia que seguramente tiene mucho que ver con cómo somos hoy, y con cómo estamos preparados para hacer frente a cualquier cosa. Siempre alerta, siempre ambicionando, siempre olvidándonos de lo bueno de la vida, y buscando cosas mejores. Siempre, en una palabra, infelices.
Necesariamente infelices.
24 Mayo 2007 a las 5:38 pm
Acaso la felicidad no es más que un estado anímico relativo?
Otros animales tienen distintos estádos anímicos, forma parte de la variabilidad emotiva, digamos “normal”. Mayor cerebro, mayor complejidad.
24 Mayo 2007 a las 7:29 pm
Me ha encantado la disertación de Victor M. Ruiz, pero discrepo en un pequeño punto: ¿Porqué presupones que los animales no sufren?.
Incluso el ejemplo de la araña, yo no lo tendría tan claro.
Y no me refiero a sufrimiento físico (dolor), sino a sufrimiento mental (tristeza).
No sé como funcionará el sistema nervioso de estos seres, pero creo que si tienen capacidad de percibir e interactuar con el entorno (su entorno), tendrán reacciones específicas para cada acción ocurrida en el mismo, aunque sea en vistas a su supervivencia o la de sus genes.
Es decir, yo he visto animales de todo tipo (mamíferos, reptiles, pájaros, peces e insectos) preocupados por el bienestar propio o de su prole, por ejemplo, y reaccionar ante una amenaza de forma desesperada y en evidente estado de nerviosismo.
Si esto no es estrés, miedo e infelicidad, que me lo expliquen.
Por lo tanto no me atrevería a asegurar que una bacteria no pueda tener también este tipo de sensaciones-reacciones.
Un saludo.
24 Mayo 2007 a las 9:38 pm
Creo que la infelicidad, o la insatisfacción (yo casi las considero lo mismo) vienen determinadas pot la amplitud de nuestra percepción; es decir, cuando miro en profundidad veo los fallos, los problemas y las situaciones desgraciadas.
24 Mayo 2007 a las 10:05 pm
Nuestra conducta no está determinada , de ahí la diferencia con otros seres vivos. Nosotros elegimos la conducta aseguir, otra cosa es que acertemos. Nosotros actuamos según ese mecanismo de feed-back de ensayo-error. Así es como aprende cualquier niño y progresa y avanza. Pero ese es el problema. A medida que las situaciones se complican y progresa uno en la vida se ve más influenciado por diferentes valores o ruinas como lo tome cada uno lo que sirve y lo que te malea. Se va conformando tu YO, tu personalidad.
Si la madurez no es la adecuada por fata de “sales”, “agua”, “minerales, etcpor poner un ejemplo lega un momento que no eres capaz de superar una situación. Un disgusto, una separación ,una frustración, un desamor un fracaso laboral o profesional. Las zancadillas que te ponen tus compañeros. El acoso laboral u otro tipo de acoso. El descontento contigo mismo. Así llegas a la infelicidad, por supuesto que no es creativa. Podíamos explicar algo sobre el arte siguiendo a Gombrich pero llega con lo dicho. Pulpo
24 Mayo 2007 a las 11:19 pm
Excelente como siempre la reflexión y las preguntas que lanza el maestro Punset. La felecidad no existe como tal. La felicidad es una emoción transitoria, es decir, no podemos hablar de felicidad sino de momentos satisfactorios. Dice usted:”No es culpa del diseño de la evolución que, desde luego ni tiene diseño preconcebido ni propósito. Al contrario, la selección natural a lo largo de millones de años dio como resultado un escenario cercano a la lógica”. Totalmente de acuerdo, y quiero resaltar el “escenario cercano a la lógica”, un marco cercano a la lógica pero ni mucho menos inmiscuido en ella, en su totalidad. ¿Cómo vamos a ser felices mientras cada minuto que pasa mueren miles de personas inocentes, debido a las guerras, hambrunas y tantas y tantas injusticias? ¿Cómo podemos estar tranquilos y serenos si pensamos que mañana nos podemos matar en la carretera por un error nuestro o de otro? La conciencia y la capacidad de imaginar tienen estas contraindicaciones. De momento, no somos, ni por asomo, razonables ni justos. ¿O es justo que las sociedades occidentales nademos en la abundancia y en África, por ejemplo, no tengan las personas ni lo más básico para subsistir? Un mundo, no digo pleno de felicidad, sino al menos grato, tendría que pasar por la justicia social. El viaje a la felicidad de la sociedad planetaria pasa, irreversiblemente, por un mundo justo. ¡Poderoso caballero don Dinero! El fin de una sociedad basada en el vil metal podría sacarnos de tanta desdicha. No todo es infelicidad económica, pero no cabe duda que es un factor muy importante. El hombre puede hacer lo que imagina; a partir de algún punto de inflexión decidiremos qué futuro y qué camino es mejor tomar: el de la supervivencia o el de la extinción. Saludos a tod@s.
25 Mayo 2007 a las 9:55 am
Hola a todos…
Estoy de acuerdo con lo expuesto por Manu y por Javi…
Es muy difícil por el momento establecer hasta que punto un animal tiene sentimientos y su nivel de sufrimiento. Y no digo que estos no puedan sufrir en absoluto, y que su felicidad este representada también por una recompensa química.
Lo que quiero decir es que nuestro complejo cerebro quizás ha desarrollado las emociones y la consciencia de nosotros mismos hasta un limite que puede llegar a rozar lo poco practico.
El de los animales esta mas equilibrado con la realidad.
La visión del camarón mantis es muy superior a la nuestra, una de las mas desarrolladas y perfeccionadas de la naturaleza, mas que la nuestra, sin embargo la nuestra es superior a la del perro, lo que nos da muchas ventajas, no tantas como al camarón mantis.
Pues nosotros hemos desarrollado la consciencia propia y desarrollado una capacidad de sentir, que supera a la del resto de animales en intensidad.
la visión en la naturaleza proporciona una herramienta muy útil para cazar o evitar ser cazado… vital.
Pero hasta que punto es un adelanto el la jungla de la vida, sentir felicidad, compasión, pena, remordimiento, alegría, decepción, tristeza… nos hace mas humanos si, y nos define como especie, pero hasta que punto esto es practico en la naturaleza si muy pocos son los que saben controlar esta herramienta?
Un placer debatir con vosotros…
25 Mayo 2007 a las 11:49 am
Hola veo escrito mucho, pero, perguntas
A caso el que no se siente bien, no siente la necesidad de mover?
A caso que la infelicidad es un impulso natural para que sigas buscando?
A caso no es contradicción del hombre que se mueve para no moverse más?
A caso, siempre nos presentamos ante retos a superar y se crean otros retos?
Por tanto
Os extraña que la fórmula del éxito de la supervivencia no sea , el que: Siempre ´has de tener un no para buscar unsí inexistente?
A caso, no se ve que buscamos la felicidad y solo encontramos siempre estados de ánimo pasajeros?
Por tanto, buscamos el no buscar y esto no existe.
25 Mayo 2007 a las 8:49 pm
-Cuáles son entonces las causas evolutivas de esa capacidad infinita de la gente para hacerse infeliz?
En una entrevista que le hicieron daba al Amor una prioridad vital como medio de perpetuación de la especie, como ese punto vital de encontrar otro igual como objetivo; sea pues, en las simplezas iniciales de la vida, donde pueda estar la clave.
Un organismo solitario, que no es capaz de reproducirse es un organismo fracasado (sería una felicidad primitiva).
Pero la evolución emocional continua, no solo tiene que reproducirse, si no alimentarse y protegerse y el miedo se hace un aliado del fracaso.
Así van sumándose las necesidades, hasta llegar al hombre de hoy ¿qué busca hoy?
Posición social, economía, y perfección estética, y en su carrera hacia el propósito como ser superviviente centra su vida en estos dos puntos olvidando los principios básicos de la existencia, el amor y la comunicación, y se da cuenta de ello, lo sabe pero sabe que no es perfecto; porque ahora su objetivo es ser perfecto, saber todo, ser el mejor, el más guapo, el más rico. Parece una paradoja, pero los caminos de las perfección nos está haciendo más imperfectos, menos comunicativos, menos amantes y en consecuencia más infelices.
-¿Tiene que ver con la envidia?
Si por un casual, mi anterior divagación fuera cierta, entonces sería una vuelta a la tuerca más para el vacío de los pluscuamperfectos.
¿Tiene que ver con la perversión cultural que coarta en nombre de convenciones alambicadas pero indestructibles la capacidad de gozar?-
Evidentemente, ¿quién inculca y trasmite el reto para la supervivencia?, pero con el valor añadido de ser un engranaje de la cadena humana, si ahora te paras tu, la cadena se para, ¿tiempo para gozar?. Yo personalmente pienso que incluso cuando escuchamos noticias catastróficas en televisión te hacen participe y un poco culpable de no aportar o saber detenerlo, ¿podrías pararte en tus obligaciones?…no puedes serías un “fracasado”.
¿Tiene que ver con el conocimiento supuesto de las causas del sufrimiento que se convierte “el supuesto conocimiento, quiero decir-, en una losa repetitiva y asfixiante, como ocurre cuando la culpa de todo lo malo la tienen el imperialismo y los países ricos?
Pues de acuerdo completamente, porque allí donde la perfección es un reto, en la otra cara del mundo el sufrimiento y la infelicidad es causada por el poder de unos pocos
Y la esperanza de conseguir una supervivencia mínima está condenada al fracaso.
¿Con qué tiene que ver esa capacidad infinita para hacerse infeliz? ¿Está el secreto en el fuero interno de las personas infelices? ¿En su manera equivocada de gestionar sus emociones? ¿Por qué tanta desconfianza, enfurruñamiento y falta de esplendor?.
Para mi está en uno y está en todos esa capacidad, creo que la comunicación y el amor, debería ser prioritario , amen de un compromiso mundial para proporcionar una sociedad comprometida, llena de aceptaciones, diferencias y matices, dejándonos vivir a fin de cuentas , porque parece mentira pero está pasando como en la película Metrópolis (1927)^^.
Saludos.
25 Mayo 2007 a las 11:52 pm
Uf! cuántas opiniones y qué interesantes todas. Se me ocurre describir nuestra situación (infelicidad-felicidad incluídas) de la siguiente manera:
Toda la vida existente hoy día tal y como la conocemos ha tenido un camino una historia: desde la formación del espacio, la aparición de las bacterias que luego fueron variando sus genes para ser los distintos seres vivos,… unos desaparecieron, otros evolucionaron,…. En fin todo eso es un continuum: una línea corrida : la vida. Nuestra vida , la que creemos conocer.
Aparece el ser humano, cuando sea y va desarrollando una parte de su cuerpo: la patata o cerebro, en detrimento de otras.. Nuestro ser humano llega a tal sofisticación cerebralmente (comparado con los demás seres vivos- comparado por él mismo, claro-) que (como ya dijisteis) empieza a …pensar, imaginar (que no es otra cosa que vivir inmaterialmente). También toma concienca de sí mismo, y de lo que imagina, piensa, empieza allamarlo sentir,…
Como inventa con su supercerebro, imagina, sueña,… loq ue podría haber sido,… Ahí se está saliendo del continuum y, sin darse cuenta crea un escenario paralelo, otro continuum, paralelo al otro, pues en este nuevo TODO esta descrito, pensado imaginado, definido, adaptado por él; el ser humano.
Llega a preguntarse qué hace aquí? ¿por qué está aquí? Esta realidad definida por él y sus palabras y fórmulas aparatos, conceptos, él (el ser humano) piensa que es tal cual la define él, puesto que lo que no entra en esa serie de definiciones, cálculos, métodos, para él no puede existir,….
Resumiendo, es como si nos hubiéramos salido del guión. Me diréis, “ya pero sin curiosidad no hubieramos avab¡nzado, seguiriamos, en las cavernas o comiendo semillas,”. Psiblemente, pero eso sólo tiene importancia para nosotros, que somos seres humanos. A quién o a qué le puede importar de dónde vengamos a dónde vayamos, cuánto tiempo nos queda (como dijo el replicante), que no seamos nosotros mismos.
Nos hemos inventado conceptos a medida para hacer que toda esta realidad nuestra “funcione” (para nosotros, claro): “dios”, “tiempo”, “espacio”, “muerte”, “vida”.. todo eso a un cedro no creo que le importe, ni a un castor,…. no tienen en sus procesadores el concepto “importar”: un castor no dice “voy a comerme esa hierba, pues si no me moriré”, o “voy a resguardarme antes de que llueva”.
Nunca sabremos nisiquiera si piensa (o hace algo parecido a lo que llevamos pensar).
En fin, creemos que este mundo y su exterior están ahí para que los definamos, estudiemos, nos lo imaginemos,…etc, etc, pero olvidamos que estan ahí (voy a emplear un conceopto humano para entendernos ) “antes” que nosotros. Por eso todo lo que podamos decir, nosotros y la Nasa,.. sólo tiene o no tiene validez para el ser humano. Nos hace falta volver a ese continuum originario, deshacernos de comceptos, encasillamientos, dicotomías, definciones, lecciones,… no para conocer mejor el exterior de nuestra epidermis, sino para, cada uno-a de nosotros-as conocermos a cada uno-a de nosotros-as: ese es el gran problema nuestro: el no autoconocimiento. Quizás la tan manida felicidad (tan necesaria encontrarla para vivir- porque sin el concepto “felicidad” desaparece tambien el de infelicidad-) aparezca en ese viaje a nuestro interior.
!vaya rollo!. Espero que me hayais entendido y si no, por lo menos que os haya ayudado decidiros a ir a la cama a dormir, y no navegar tanto,,…. es broma. Gracias pos vuestras opiniones enriquecedoras, en serio, y a Eduard, por esta burbuja done puedo descargar “todo esto”.
26 Mayo 2007 a las 5:43 pm
Y hablando de autoconocimiento, ¿qué piensa Eduardo respecto al uso de drogas psicoactivas (visionarios o ‘enteógenos) para ahondar en el conocimiento propio de la psykis?
27 Mayo 2007 a las 12:16 pm
Es cuestión de que los circuitos neuronales se conecten bien para ser felíz?
La droga hace que pases momentos de felicidad.
el nacimiento de un hijo, tambien
que me toque la lotería, tambien
que un día salga lo previsto, mal, No.
el origen de la felicidad es una variable dependiente de n variables, que a su vez ortas N variables, enuna función de funciones como simíl matemático.
por tanto, las matemáticas no tienen solución para elproblema de tres cuerpos, ¿ podrá tenerlo para n cuerpos? la felicidad es una variable dependiente de n variables, estadísticamente y probabilísticamente la felicidad es remota, a menos que suprimas la dependencia de las variables.
pero esto no es humano.
27 Mayo 2007 a las 7:10 pm
La pregunta que yo me hago es: ¿es que acaso existe la felicidad tal y como la entendemos la mayoría de nosotros? Nos imaginamos normalmente la felicidad, como estar en una nube, como vivir una paz y tranquilidad inalterables, algo que siempre está. La felicidad no existe realmente, existen estados de euforia, de alegría, siempre y cuando lo entendamos como un sentimiento de extremado júbilo. En mi caso, debo decir que me considero feliz, es una especie de aceptación, me siento afortunada por la vida que me ha tocado, con sus cosas buenas y malas. La vida no tiene sentido, pero se puede disfrutar, y me alegra poder hacerlo estando aquí. Todos estos pensamientos me convierten en alguien feliz, que como todo el mundo tiene sus altibajos, pero sabe que son parte de la vida. Los acepto, porque la vida es la vida, ni buena ni mala, solo la vida.
Además, buscamos algo que debe ser estable, sino no nos convertiría en felices, solo alegres por momentos. Sin embargo, en el hipotético caso de poder encontrar esa felicidad etérea, sabríamos que nos amenaza la posibilidad de perderla, lo que crearía miedo e inseguridad, y eso nos impediría ser felices. Es imposible vivir en un estado inalterable, que es tal como queremos vivir, felices para siempre. IMPOSIBLE.
Creo que para conseguir una felicidad, digamos, general, como la que antes describía, tenemos que tomar una actitud trágica y aceptar la vida tal y como es. En la sociedad los conceptos de bueno y malo, están demasiado arraigados, y tendemos a clasificar nuestras vivencias según esos parametros. Nos volvemos sistemáticos y es así que nos creemos infelices. La vida, ni es buena ni es mala, las cosas vienen como vienen, y hay que aceptarlas. Para nada hablo de rechazar el inconformismo, creo que es necesario para el progreso y la evolución, sobre todo para impedir la involución. Lo que quiero decir es que no vale la pena lamentarse y caer en adjetivos vacíos de significado. Nuestro cometido es simple, consiste en vivir, en disfrutar, en sufrir, en gozar, en llorar, en reír… todo eso forma parte de nosotros, no podemos deshacernos de lo que no nos gusta.
También tengo que decir, que muchas veces noto cierto victimismo por parte de ciertas personas, lamentación, melancolía provocada. Melancolía adictiva que lleva a esas personas al agujero negro de una espiral, cuanto más se acercan, más les cuesta salir, porque el agujero tiene una energía atrayente muy fuerte.
27 Mayo 2007 a las 8:27 pm
El tema es la infelicidad, pero individualmente cada uno tiene un problema con su propia vida, y la vida a nivel general está compuesta de muchas otras emociones y cosas no es un elemento principal la felicidad y hegemonía de esta. Básicamente son nuestros propósitos, nuestros objetivos, nuestro egoísmo que choca unas veces con nuestros hijos, otras con el trabajo, otras con la mujer, otras con uno mismo. Nos estamos aislando porque no sabemos pensar, percibiendo las cosas verdaderamente el ser humano es feliz.
28 Mayo 2007 a las 6:21 pm
” percibiendo las cosas verdaderamente el ser humano es feliz”, a eso me refería yo, quería de alguna manera explicar el porqué de mi punto de vista. xD
28 Mayo 2007 a las 8:35 pm
Saludos Punsetianos,
El gran mal de esta nuestra civilización, que proporciona tan grandes dosis de infelicidad es la inconsciencia de nosotros mismos. No me refiero a la conciencia en el sentido moral del conocimiento del bien y del mal, sino en la consciencia que indica la percepción de lo que ocurre realmente en uno mismo y en lo que nos rodea.
¿Cuantos piensan que a menudo los acontecimientos de su vida lo llevan en donde nunca hubiera querido ir? ¿Cuantos se han visto metidos en multitudes de líos, que no supieron prevenir, ni vieron venir?
La ausencia de consciencia profunda de como funcionamos realmente los seres humanos, mentalmente y emocionalmente, nos lleva a experimentar la infelicidad. Si lo observamos bien, todos dicen que buscan la felicidad, pero ni uno es capaz de dar una definición aceptable para todos, un sentido único de esta Felicidad tan ansiada. El tiempo que no sabremos ponernos de acuerdos sobre lo que da felicidad realmente al ser humano, cada uno seguirá buscándola desde su propia idea pre conceptuada, y ninguno realmente llegara a catarla. Si no recuerdo mal el Dalai Lama mismo en una de sus entrevistas dio pistas sobre la felicidad y los motivos de la infelicidad.
Sin un justo conocimiento, o reconocimiento de si mismo, jamas el ser humano llegara al nirvana. Con esto no quiero decir que unos cuantos tienen que darnos las respuestas como lo intentan en vano los científicos, no, no. Hablo de un propio reconocimiento interno, adquirido por cada uno desde sus experiencias propias y su propia toma de consciencia. Por el momento la gran mayoría sitúa su felicidad en cosas externas, que nunca duran mucho tiempo. Experimentan por unos momentos lo que podemos llamar “Estar contento” pero pasa en seguida y ya van a buscar otras metas que pasaron iguales de rápido. Todas las políticas y filosofías modernas han desviado totalmente al ser humano de su búsqueda interior y del encuentro con él mismo. No busques mas lejos, aquí la razón profunda de la infelicidad. Perdidos entre futilidades externas, mezquinos pensamientos y odiosas emociones, el ser humano se ha olvidado por completo de la importancia del religar con su esencia propia. La inconsciencia es la clave de todos los problemas de nuestra tan “avanzada” civilización. así de fácil.
30 Mayo 2007 a las 7:27 am
Hola:
Creo que la teoría de la evolución, es , (por hacer una analogía con la física) como la mecánica celeste de Newton, explica la gran mayoría de las observaciones, pero no lo explica todo… creo que el tiempo dará nuevas teorías…
Personalmente yo atribuiría la infelicidad en el contexto de la biología, a el hecho de que no estamos preparados biologicamente, para vivir en las complejas sociedades actuales. Pero esto es una simple opinión…
30 Mayo 2007 a las 7:31 am
Me quedo con la frase de John Stuart Mill:
“Pregúntate si eres feliz, y dejarás de serlo”.
30 Mayo 2007 a las 12:04 pm
A veces me planteo si la felicidad o la infelicidad no es simplemente una forma de afrontar la vida. Es decir, si nosotros elegimos ser felices o no serlo. Quizá nos tomamos las cosas que nos ocurren o que ocurren en el mundo como algo personal, algo dirigido directamente a nosotros, algo que nos perjudica o nos beneficia con intención de hacerlo. Y en la mayor parte de los casos, esto no es así, las cosas ocurren porque ocurren. Si lo aceptamos y únicamente nos preocupamos de alinear nuestro comportamiento con la realidad que nos toca vivir, actuando siempre en favor nuestro, aprovechando las oportunidades y haciendo lo posible por minimizar las desgracias, tal vez pudieramos llegar a sentirnos razonablemente felices. Es decir, creo que deberíamos mirar todo con una cierta distancia, personalizar menos lo que ocurre a nuestro alrededor.
30 Mayo 2007 a las 12:26 pm
El estado de infelicidad es intrínseco al ser humano, puede formar parte del mecanismo evolutivo, como se ha comentado, también se puede explicar como la desilución o desengaño al que nos lleva la comprensión de ‘que es la felicidad’ y cuanto dura el estado de felicidad (siquiera un segundo).
Lo que es más preocupante es el avance de esa infelicidad que se puede llamar ‘patológica’; esta última creo que se la debemos a esta sociedad del espectáculo que nos oprime. Entre otras cosas margina al que deja entrever su estado de infelicidad, obligándolo a permanecer socialmente con la careta de una persona feliz, y lo priva de un mecanismo de protección: la comprensión social.
30 Mayo 2007 a las 2:13 pm
Discrepo de algunas de sus reflexiones, Sr. Punset. El origen del Universo y sus manifestaciones últimas, es decir, el cómo inicial y el por qué actual, siguen siendo aún motivo de estudio, investigación y discusión entre las más renombradas personalidades científicas, a las que, gracias a Vd., muchos vemos y oímos. Si ellas dicen que aún no se han esclarecido totalmente estas cosas, que quedan muchas incógnitas, no entiendo en qué fundamenta su afirmación de que la evolución no tiene diseño preconcebido ni propósito.
Tampoco entiendo que le parezca lógico un escenario en el que la maravillosa y repentina información, el fascinante conocimiento, la insuperable memoria y la mágica imaginación, de las que se sirvió esa evolución y la selección natural para crearnos y perpetuarnos, hayan dado como resultado un ser humano que avanza en ella mientras fomenta y arriesga sistemáticamente su propia extinción. ¿Quizás hay algo más que todavía ignoramos?
Un escenario lógico es el de las nuevas y futuras computadoras. Y de ellas nosotros somos sus creadores. No les admitimos el error sino es por fallo de sus materiales y/o mecanismos. Les exigimos siempre lo correcto. Si les pedimos chatear no aceptamos que nos lleve al correo electrónico y si le pedimos teclear poesía nos enfadará que nos muestre la calculadora. Si el ser humano, en el acierto y el error, es el campeón evolutivo…… ¿Cómo es que exigimos a nuestra creación, la computadora, que acierte siempre? ¿Por qué no le permitimos a ella ser como nosotros, haciéndolo ahora bien, ahora mal? Parecería que está exigencia demuestra que sí nos conocemos bien.
Es posible que nuestra capacidad de hacernos infelices tenga que ver con los sobornos que siempre está dispuesto a ofrecernos el error.
Saludos
30 Mayo 2007 a las 4:40 pm
Hola,
en mi modesta opinión para mí la ventaja evolutiva Hola,
en mi modesta opinión para mí la infelicidad o la felicidad no es una característica dada por le evolución, sino por un subproducto de una característica que los humanos hemos desarrollado bastante, que es la capacidad de imaginar.
La capacidad de imaginar no sólo para idear a Blancanieves o a los dioses, sino para vernos a nosotros mismos cazando un conejo antes de realizarlo o desgustandolo antes de haber cazado. La imaginación nos permite abstraer la realidad para que sea más simple y la podamos manejar.
La felicidad y la infelicidad son los umbrales por arriba y por abajo en el que comparamos nuestro ideal imaginado de lo que nos gustaría tener y la realidad que constatamos en nuestros sentidos y con nuestra mente.
Saludos.
30 Mayo 2007 a las 5:19 pm
Estoy con Pepe en lo que se refiere a lo del Imperialismo y los gobiernos de paises pobres. Yo también creo que el análisis que realiza el señor Punset no es correcto en lo que se refiere a este dato.
Por otro lado, una posible explicación sobre el porqué las sociedades avanzadas padecen patologías de la mente con más asiduidad que otras más cercanas a las primitivas, pueda encontrarse en que éstas últimas centran una gran parte de su esfuerzo mental y reflexivo a la consecución de objetivos muy básicos o primarios. Quizá no les quede tiempo a lo largo del dia para plantearse ningún otro tema que no sea el de su propia supervivencia. Puede que la respuesta sea así de sencilla, y por tanto, en función de la evolución tecnológica de nuestras sociedades, vamos disponiendo de más espacios para el pensamiento ocioso y los planteamientos más complejos y existencialistas.
Como suele pasar en muchas ocasiones, la respuesta debe de ser mucho más sencilla de lo que el hombre y la mujer actual imagina…
30 Mayo 2007 a las 8:30 pm
Hola, Pepe y Angelo, el otro día estuve pensando tras leer el blog y puse eso, mas tarde leí otros comentarios y entonces me puse a pensar en la felicidad como palabra y bueno pues escribí esto en el foro de la comunidad, esperando abrir el debate, pues no son más que meras elucubraciones, ya que no creo que sea como tal una invención si no más bien los que dicen que son invenciones tienen intereses, mejor os lo pego, si os animaís a hablar más del tema o abrir un post, estaría bien igualmente.
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Parte 2 : http://www.youtube.com/watch?v=UG7FPqjBEow&mode=related&search=
Aprender a ser feliz: http://www.youtube.com/watch?v=7L6530Av-MM&mode=related&search=
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Repercusión social. (disertación personal)
«¡Oh qué maravilla!
¡Cuántas criaturas bellas hay aquí!
¡Cuán bella es la humanidad!
¡Oh mundo feliz,
en el que vive gente así!»
William Shakespeare, “La Tempestad”, en el acto V, cuando Miranda pronuncia su discurso.
Llevo días leyendo sobre el tema de la felicidad, y comprendo el reto que supone a la sociología la búsqueda de dicha palabra, de esa sociedad perfecta que aporte esa palabra que pende en la historia del hombre como fin de una existencia plena.
Algo que a simple vista parece un tema banal, ha traído de cabeza a grandes pensadores pertenecientes a todos los campos, arte, literatura, ciencias, filosofía, política.
Si bien esta palabra en un principio hacemos acopio de su significado y la envasamos para nuestro gozo parece fabricada para cada ser, pero no hay que leer demasiado para darse cuenta que para que la existencia de dicha palabra tenga sentido, ha de ser una correspondencia biunívoca entre individuo y colectivo.
Pero lo que más me llama la atención siendo una palabra importante en el hecho de nuestra existencia, la banal y ambigua de la descripción del diccionario:
-Satisfacción, alegría, contento
¿Cómo ha llegado esa empobrecida imagen semántica al siglo XXI?-
Es demasiado complicado en pocas palabras describir el interés político de la desvirtuación de dicha palabra y que lo planteemos como una palabra de de segunda clase ante nuestras metas principales y solo como recompensa a nuestras virtudes; pero pienso que será suficiente hacer un contraste breve ideologías para comprender como ciertos matices del campo semántico, pueden llegar a desvirtuar puntos clave de forma subliminal restando importancia y conseguir la manipulación de un estado político. A continuación voy a poner una serie de frases sobre la felicidad.
- “Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo”.
Sigmund Freud (1856-1939) Médico austriaco.
-«La felicidad “dice Kant“ es la condición de un ser racional en el mundo, al cual, en el total curso de su vida, todo le resulta conforme con su deseo y voluntad» (Crítica Razón Práctica, Dialéctica, Secc. 5).
“La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues consiste en ser libre.”
Epicteto de Frigia (50-135) Filósofo grecolatino.
-”El bien de la humanidad debe consistir en que cada uno goce al máximo de la felicidad que pueda, sin disminuir la felicidad de los demás.”
Aldous Huxley (1894-1963) Novelista, ensayista y poeta inglés.
Efectivamente hay miles de frases dichas a lo largo de la historia, pero he querido dejarla en esta última frase ya que este autor describió en su obra “un mundo feliz” el autentico valor de esta palabra como eje del poder sobre las masas.
Ahora centrémonos en el caso extremo de los dictadores, que significa:
Gobierno que prescinde del ordenamiento jurídico para ejercer la autoridad sin limitaciones en un país y cuyo poder se concentra en una sola persona
¿Y como consigue un dictador o una política, manipular sin lograr una revolución o revuelta el poder?.
Tendríamos que hacer un viaje al pasado para comprender el mensaje subliminal , pues ya en la antigüedad se asocian como único camino posible hacia la felicidad la palabra virtud, y así los detractores de la libertad defienden la libertad como algo desvinculado del concepto bien y el mal y haciendo alarde al bien colectivo y el amor, otros sin embargo acoplan el sentido ético a dicha palabra y con ello las implicaciones religiosas, el temor a dios.
Si, esta bifurcación de la semántica cobra vida en siglos posteriores, pues es en la edad media donde el estamento religioso ocupa la cúspide social, dando a la felicidad un sentido de beatitud a dicha palabra y apartando de esta forma el primer concepto de la felicidad de los placeres carnales dejándolos tan solo en “alegrías de la vida”, algo superficial ni fondo, así como las relaciones colectivas que igualmente son postulados inculcados en la humanidad como divertimentos sin importancia.
Así de está manera va tergiversándose el término a tenor de las leyes morales de cada época, convirtiendo al hombre que este a favor de la política o religión en virtuoso y por ende feliz…
* Leer artículo completo : http://www.filosofia.org/enc/abb/20527.htm
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Supongamos que todavía no llegas a la misma conclusión de la manipulación semántica de la palabra felicidad y que no te hayas dado cuenta de la importancia colectiva que tiene según el significado, y que no comprendas el aporte individual al mandatario de un estado, que supone tener un individuo cuya meta es la adaptación al colectivo en un plano de normativas vigentes para lograr la felicidad; entonces volvamos a las frases y observemos que valores nos deja en las emociones y ver con que palabras se juega para llegar a una sociedad perfecta y planteémonos en que se base el poder si no en la aceptación de unas normas para no ser un fracasado en la vida, y entonces nos daremos cuenta, que al poder no le interesa que te plantees el verdadero valor de ser feliz, si no el ser un ciudadano virtuoso o modelo. Y aún suponiendo que todos por lógica sabemos lo que nos hace felices, por una inculcación educacional anteponemos los conceptos morales.
Ya dije que era complicado y demasiado largo, pero ahora comprendo la buena estrategia de nuestro admirado Punset para abrir los ojos a una sociedad dormida en los verdaderos valores que son el eje de la libertad y en la comunicación.
Basta con echar un hojeada a su concepto sin plantearme hasta que punto es cierta la fórmula de la felicidad, si no con el poso anterior veáis con otros ojos las variables que aplica Punset en su fórmula de la felicidad
[b]La fórmula de la felicidad, Punset nos da su ecuación para poder calcular el grado de felicidad de un ser humano en un momento dado. Aunque podríamos precisar más y decir: “de un sistema biológico”, puesto que el autor sostiene que los animales también pueden ser felices, incluidos los unicelulares, como las amebas, por ejemplo.
La fórmula en cuestión es:
Donde F es la felicidad
; E las emociones implicadas en nuestras acciones;
M los recursos y el coste energético del mantenimiento de nuestro organismo;
B es la búsqueda de nuevos horizontes (intelectuales, emocionales, profesionales, etc.) 3; 0
P es el parámetro que define las relaciones interpersonales.
R sería el símbolo que representaría a los factores externos reductivos de la felicidad, como por ejemplo: no desaprender los conocimientos y las experiencias innecesarias, nefastas o lesivas, el adoctrinamiento grupal (en el que Punset incluye a las religiones), los procesos de aprendizaje automatizados que dejan sin iniciativa al sujeto, y un predominio injustificado del miedo emocional por encima de las exigencias del estado de alerta necesario para la supervivencia.
Finalmente, C sería el representante de los factores internos que llevan a la disminución de la felicidad, tales como: las mutaciones genéticas lesivas que producen enfermedades congénitas, el desgaste celular y el envejecimiento que conducen a la muerte, el estrés imaginado y, curiosamente, el ejercicio abyecto del poder. En definitiva, nos recuerda al intento de Baruch Spinoza de demostrar los fundamentos de la ética al estilo de los geómetras (con axiomas, corolarios, etc…)
Resulta esperanzador ver la lucha implícita para devolver a su sitio y con los valores reales que nos confieren la libertad , al comprender que el “arma” poderosa que está engendrando con lo que hoy en día se toma en cuenta con la razón y la lógica, para devolverle al mundo las emociones, el amor y la importancia del colectivo, y las satisfacciones desvinculadas de la conducta moral en si, haciendo pensar al individuo, creandole dilemas para que se plantee el verdadero valor el mismo
)
Creo que me quito el sombrero a la estrategia contrapolitica de las dictaduras y el poder, que nos muestra Punset a lo largo de su investigaciones, comprendo entonces la genialidad al devolverle a la palabra la semántica adecuada y que alejan mucho de la moral que tantas veces oprimió al pueblo prometiendo un mundo feliz que tan solo nos llevaría a la desconfianza, el aislamiento y el fracaso de no sentirse unidos a las normas morales. Sin duda alguna aún resulta más escalofriante saber que se heredan las emociones, el optimismo y la capacidad de amar.
Para mi opinión la deformación de la palabra ha sido con fines de manipulación social y que de todas las censuras subliminales inventadas por estrategas dictadores, esta le confiere al poderoso un adepto sin límites, unido a la ignorancia que nos hace ir al matadero como ovejas, balando y saltando de alegría engañados. por el pastor…La misma alegría banal que nos deja el diccionario entre sus lineas.
***
El legado de Punset, creo que es de una importancia de repercusión social que revolucionará los conceptos políticos de una forma sustancial, más sabiendo que busca que se implante en las escuelas el valor de ser feliz, precisamente donde se aprende la semántica de la vida como ciudadano.
***
Por supuesto es todo una divagación que sin duda lanza un debate, rebatible, valga la redundancia a parte creo que escrita mi admiración hacia Punset.
30 Mayo 2007 a las 10:33 pm
La infelicidad tiene mucho que ver con la falta de libertad en las sociedades que hemos construido con el paso de los siglos. Desmasiadas instituciones, ritos, creencias, sociedades de consumo que nunca compensan con felicidad las mercaderías que afanosamente requerimos… ¿la envidia? por supuesto, como mantenia Marvin Harris: Cuando aparecieron los “excedentes”, se jodió todo: aparecieron los cabecillas, los siervos, las envidias, las invasiones… hasta nuestros días, o sea, la estratificacion social, uno de los mayores causantes de nuestra infelicidad social e individual.
Un Saludo, Chiqui
31 Mayo 2007 a las 12:22 am
Ser infeliz es lo mas natural del mundo, pues estamos expuestos a imnumerables peligros y preocupaciones. La felicidad sería una perversión de la civilización, un hecho cultural…ya se dice “cultivar” la felicidad.
31 Mayo 2007 a las 7:48 am
Para ser infeliz solo hay que ser inteligente… e imaginar.
31 Mayo 2007 a las 11:55 am
Somos los únicos animales autoconscientes: sabemos que hemos nacido, sabemos cuántos años tenemos y sabemos que moriremos en un plazo razonable. Cuanto mejor es nuestra existencia actual, tanto más nos molesta la certidumbre de que esto se acaba. Hemos inventado la religión y las drogas para negar y olvidar nuestro destino, pero no son más que parches. Eso es todo.
Para la colección de frases: “La felicidad consiste en tener muchas pasiones y suficientes medios para poder satisfacerlas”. Charles Fourier
31 Mayo 2007 a las 4:43 pm
¿Se puede ser feliz mientras los congéneres no lo son? ¿Se puede ser feliz en un paraíso como el Caribe mientras al lado la gente pasa necesidad? ¿Se puede ser feliz en un planeta pleno de recursos naturales y muchos de los habitantes no tienen acceso a ellos? ¿Se puede ser feliz en un mundo donde obligan a trabajar a niños en situaciones infrahumanas? Como seres sociales la felicidad sólo la podremos alcanzar de forma conjunta; jamás habrá una felicidad con mayúsculas de forma individual. ¿O sí?
31 Mayo 2007 a las 5:05 pm
Dicen que hubo un heleno muy anciano que gustaba de asistir a todo evento del circo griego. Cuando llego tan fatigado aquel día se encontró con todos los asientos ocupados. Pasando de grada a grada y no encontrando hueco que ocupar, casi arrastrándose alcanzó las gradas espartanas y todos sus hombres se levantaron cediéndole el lugar. Se sentó junto a un niño que le preguntó: ¿Por qué allí nadie se levantó y aquí se levantaron todos? A lo que el anciano contestó: “Todos los griegos saben lo que está bien, pero sólo los espartanos lo hacen”
Personajes y lugares ficticios.
Saludos
31 Mayo 2007 a las 5:07 pm
La lógica indicaría que al ser seres eminentemente sociales, dificilmente podriamos alcanzar la felicidad en un mundo, que como bien dice José Manuel es generoso en unos recursos naturales y económicos vetados para la mayoría de la población mundial. Sin embargo yo creo que la realidad nos muestra que la felicidad depende exclusivamente del entorno más próximo de cada individuo.
1 Junio 2007 a las 4:34 pm
Porqué el índice de suicidios es mayor en los países desarrollados que en los que están en vías de desarrollo?
http://madreidiota.blogspot.com
2 Junio 2007 a las 12:02 am
Sólo decir, Acm, que te olvidas de SOCRATES: no necesitó escribir nada para dejar una huella indeleble: ahí se demuestra una vez más que a cada hombre le definen sus actos no sus palabras… aunque no tiene que ver con la infelicidad.
2 Junio 2007 a las 12:20 am
Fíjate si sabía lo que había que hacer y lo hacía que murió obedeciendo las leyes de su polis a sabiendas de que eran imperfectas; y teniendo vía libre (los ricos, sus amigos, le habían dejado el camino expédito) para huír, prefirió morir, ya que la muerte , según Socrates (en el dialogo “Fedón”) es lo que debería anhelar todo filósofo, pues es el momento en el que el alma se libra de esa carcasa imperfecta (que le conduce a error una y otra vez) que es el cuerpo: ahí basaba su felicidad Sócrates en preparar su alma para la muerte feliz. No como hoy: basamos nuestra felicidad en perpetuar nuestro cuerpo en su bienestar físico, olvidándonos de nuestra “alma”…
Esto nos lleva a otro tema que espero, el Sr Punset tenga a bien sacar un día a esta palestra: el miedo de nuestra sociedad a la muerte,… cuando es algo… natural.
!Qué buenísimas preguntas, amigo Jose Manuel G. R.! Das en la diana de nuestra existencia como especie.
!qué dificil! como diría Sócrates…. “pero decirme, ¿qué es la felicidad? pues yo no sé su significado y he venido aquí para aprenderlo de vosotros…” Je, Je,….
Gracias Debari por los enlaces. Y me encantaría debatir sobre este tema.
No sabeis el valor que tiene para mi esta pagina,… Ya que salió Sócrates… decía que los libros eran la negación de la filosofía (amor a la sabiduría) pues no permitían romper y contrastar un “logos” con otro: un discurso con otro… el libro derrama su discurso y ahí queda sin posibilidad de romperlo, afianzarlo o rabatirlo,… todo lo contrario de lo que hacemos aquí, por lo que deduzco que esto para Sócrates… Platón sería Filosofía… Saludos y gracias
2 Junio 2007 a las 12:47 am
“¿Cuáles son entonces las causas evolutivas de esa capacidad infinita de la gente para hacerse infeliz?”.
El pobre Punset no las encuentra, ni las hay. La única razón para mantener de manera voluntaria la infelicidad no es evolutiva, sino lógica. Enmendarse o morir es el primer dilema, común a algunos hombres y a todos los animales. El segundo es enmendarse hoy o hacerlo en el futuro, supuesto en el que sólo están los hombres.
El animal vive o muere, y no tiene tiempo para la felicidad o la depresión. Su vida es hasta la extinción una continua y virtuosa enmienda, excepto en el caso límite de la bestia domesticada. Ahora bien, el hombre puede vivir sin enmendarse, pues de su virtud no depende su supervivencia inmediata, ni su posición social necesariamente, sino lo que él ve como su supervivencia lógica. Sufre en tanto que se siente destruido.
Un estómago autodigiriéndose es una imagen contradictoria desde un punto de vista funcional. Como un hombre lamentándose. Pero ahí los tenéis: uno por falta de alimento, el otro por falta de lógica.
2 Junio 2007 a las 2:01 am
La evolución lo explica todo ( lo siento Efrén ), incluidas todas vuestras dudas.
Cualquier raza humanoide que haya sido mayoritariamente feliz, como por ejemplo muchas de las tribus que desgraciadamente han sido aniquiladas por el hombre “civilizado”, han sido evolutivamente condenadas a la desaparición. Constituyen eolutivamente un equilibrio inestable. Es lógico, pues, que la naturaleza nos haya dotado de un grado de infelicidad. Y que la forma de satisfacer esa infelicidad sea precisamente el deseo. Es justamente deseando, esperando, buscando, creando, como somos felices.
La felicidad pasiva es un mito. La infelicidad activa, sin embargo, nos hace superiores.
A la naturaleza no le interesa lo mas mínimo nuestra felicidad, a no ser que ésta fuera imprescindible para la adecuada transmision de nuestros genes.
Pero ¿Acaso no evolucionamos adecuadamente siendo medianamente felices, o infelices ?
Tan solo necesitamos un atisbo de felicidad, la felicidad de la sala de espera, como tan acertadamente describes en tu libro Eduardo, para ser lo suficientemente creativos, productivos y eficientes.
Todos hemos probado esa deliciosa felicidad que nos procuran las vacaciones (especialmente las primeras horas…) Todos sabeis a lo que me estoy refiriendo. Y no hay mas improductivo, evolutivamente hablando, que esa felicidad. Esa deliciosa felicidad nos diferencia notablemente de los demás animales ( evolutivamente hablando, claro, y no voy ahora a disertar sobre la felicidad de los animales )
En definitiva, la rama evolutiva que ha mostrado ser mas eficiente, por el momento, en la transmision Y EXPANSION ( no olvidemos la misión expansiva de las especies en la que la mutación de la inteligencia ha mostrado ser la mas exitosa -misiones espaciales, etc- ) del gen, ha sido la humana. Justamente el hombre infeliz.
Ha sido el hombre infeliz occidental el que ha llegado a la luna. No el hombre feliz del amazonas. Ha sido el hombre tecnológico, culto, complejo, infeliz, y lo suficientemente cínico como para considerarse a si mismo infeliz, siendo el ser mas privilegiado de la creación.
¿A quien le interesaria cambiar algo que está funcionando tan maravillosamente ?
2 Junio 2007 a las 1:15 pm
A veces me cuestiono si realmente la felicidad existe o es una simple idea conceptual de nuestras mentes?
Me he tomado el permiso de subir el link a http://promotingblogs.com/story.php?id=2560
Saludos
2 Junio 2007 a las 2:26 pm
Vuelvo a estar de acuerdo contigo, Pepe. Y eres tú el que sí das en el centro perfecto de la diana, ella es la más cierta, ninguna universidad, ningún astrofísico, ningún genetista, ningún matemático, nadie en el mundo entero jamás la ha discutido: La Muerte. No se me ocurre nada, excepto ella, que haya sido capaz de poner de acuerdo por unanimidad y durante su existencia entera a toda la Humanidad. Subscribo tu petición de tema para un futuro próximo.
Estoy de acuerdo en que todo fenómeno y acontecimiento tiene sus fundamentos científicos. Desde las heladas invernales hasta las revoluciones sociales.
Pero discrepo y mucho de quienes hacen de la evolución lo infalible y ponen sus expectativas y esperanzas en ella.
La evolución no es una entidad, es un trayecto. La genética no es la maestra sino la alumna, como la información no es el conocimiento. Posiblemente también allí en la lejanía más extrema, los genes discutan ahora mismo si existen o no unos átomos que dirigen sus destinos. Asignar a la evolución decisiones divinas en las que, bajando o subiendo el dedo, hará morir o dejará vivir a este o aquel gen, me parece ultra religioso.
El porcentaje diferencial entre los genomas de 6.500 millones de seres humanos es ínfimo. Entres especies distintas algo menos ínfimo. Luego el peligro de extinción no está dentro de un individuo, sino fuera de él.
Cada persona que es infeliz conoce los motivos por los que lo es.
Saludos
2 Junio 2007 a las 11:15 pm
¡Feliz de este casual encuentro!
Un cordial saludo.
3 Junio 2007 a las 12:17 am
Por favor, compañeros Pepe, y ACM, nadie pone en duda que la muerte sea algo natural.
Pero si para encontrar la felicidad debemos recurrir a hablar de la muerte, algo esta fallando, quizás en nuestra especie, o quizás en este debate.
No estoy cuestionando que la muerte sea un tema apasionante, pero es que no es el tema de discusión. Esta claro que estamos hablando de la felicidad vital, no del descanso eterno. Eso es otro tema.
Además, refiriéndolos a la felicidad hablais del alma.
El Sr. Punset ha dedicado 342 páginas de un libro a demostrar documentalmente que no existe la mas mínima evidencia de ella. Todo lo que llamamos alma no son mas que billones de neuronas biológicas interconectadas mediante otras tantas sinapsis.
Señores: El Alma esté en el Cerebro.
Y la felicidad también, nos guste o no.
La respuesta definitiva a la felicidad que estamos buscando puede que no venga únicamente de Darwin, lo reconozco. Pero mucho menos viene de Sócrates.
Yo antes la buscaría en Orwell.
Se llama CLONACI“N.
Si no, tiempo al tiempo…
3 Junio 2007 a las 1:03 am
Me detuve en el artículo porque es un tema que me he planteado no hace mucho, y hablando conmigo misma llegue al concepto de envidia. En mi blog plasme mi razonamiento un día de frustración al ver como la gente derrocha comida, ropa, abrigos (que en mi pais de origen se necesitaban a rabiar ) y esa misma gente se quejaba porque no podía vajar a ver la final de glasgow o porque no había salido nunca de España, y se consideraban pobres, pobres y desgraciados.. y por esa situación llegué a cuestionarme la infelicidad y su por qué.
Creo que es un círculo vicioso, donde todos pensamos que tenemos menos de los que necesitamos y que por tanto hay un algo que nos falte y no nos permite ser “plenos”.
Hay gente que se acostumbra a un estado de infelicidad constante, por una cuestión de comodidad, su vida no es la que hubiese querido, y ya no tiene fuerzas para cambiarlo (de marido, de trabajo, de país) y se queda en ese estado quejandose de lo infeliz que es.
REcuerdo que escribiendo sobre este tema recorde miles de momentos felices de mi vida, etapas hiperfelices que se relacionan con épocas de disfrutes muy lejos de cuestiones ecónomicas, épocas en el campo sientiendo la lluvia en los techos de zinc, tomando agua de un aljibe.
Recuerdo épocas sin trabajo, busca con el periodico a cuestas y sin embargo ser feliz porque tenía ganas de comerme el mundo y una persona a quien amar y que me amaba, y hoy soy feliz, por mis hijos, mi marido, , solo flaqueo esos días en que recuerdo que trabajo de camarera a pesar de ser Procuradora, y sin embargo me siento afortunada de tener la posibilidad de trabajar para ahorrar para tener nuestra propia casa y volver a nuestro país para que mis hijos jueguen a la pelota en el fondo de casa, y remonten cometas, y ahi veo lo afortunada que soy de poder soñar y de tener alguien en quien pensar..y construyo mi felicidad intentando ser impermeable a toda comparación con los demás..
Hay gente que de verdad creo que debe ser infeliz porque tiene motivos, y no creo que sean evolutivos, como los niños esclavos, maltratados, los condenados a la miseria económica, al hambre perpetuo. Esas personas no tiene la opciñon de cuestionarse porque son infelices..
Nosotros ´los afortunados solemos ser demasiados estupidos, y nos sentimos “desafortunados”, pobres infelices.
3 Junio 2007 a las 1:46 am
pues a mi no es eso lo que me preocupa.
sino ¿porque hacemos infelices a los demás?
¿Se imagina usted, señor en una isla desierta?
pero con Internet, ¿eh!?
yo sería feliz….
pero con su permiso no lo voy a desear, no vaya a cumplirse mi deseo…
Le he oido comentar en algún lado que ahora le gustaba ver películas de ciencia-ficción.
No es suficiente. Las películas de ficción también enseñan….
sobre el tema de los deseos le recomiendo la película “Al diablo con el diablo”…
y déjese de historias.
que hay muchas formas de vivir la vida y usted solo conoce algunas…
3 Junio 2007 a las 1:48 am
pues a mi no es eso lo que me preocupa.
sino ¿porque hacemos infelices a los demás?
¿Se imagina usted, señor en una isla desierta?
pero con Internet, ¿eh!?
yo sería feliz….
pero con su permiso no lo voy a desear, no vaya a cumplirse mi deseo…
Le he oído (o leído) comentar en algún lado que ahora le gustaba ver películas de ciencia-ficción.
No es suficiente. Las películas de ficción también enseñan….
sobre el tema de los deseos le recomiendo la película “Al diablo con el diablo”…
y déjese de historias.
que hay muchas formas de vivir la vida y usted solo conoce algunas…
3 Junio 2007 a las 3:30 am
“A pocas cosas nos dedicamos los seres humanos con tanto ahínco como a la infelicidad”
Alain de Botton. Como cambiar tu vida con Proust.
Somos una especie que fundameta su supervivencia en la anticipación y control (modificacion) del medio externo e interno. Dadas estas condiciones; en un entorno cambiante, amplio y complejo, el individuo constantemente se vera obligado a anticipar y modificar (actuar).
Desafortunadamente (?) estas condiciones sofisticadas de predicción y modificación del entorno requieren una idea o modelo igualmente complejo del YO. Es decir una imagen compleja de si mísmo, con asociaciones emocionales y conductuales elaboradas.
El bucle anticipación-control-modificación-anticipación es sencillamente lo que hacen, todos los seres vivos para sobrevivir y reproducirse, y en la mente del hombre emerge como el bucle del deseo-motivación-recompensa-deseo por obtener un recurso generalmente escaso. Ese deseo se elabora en nestra especie bajo el cocepto-sentimiento de ansiedad-sufrimiento.
Así pues el sufrimiento es necesario en una especie dedicada a la anticipación y modificación de su entorno y que tenga un modelo elaborado del YO.
Venimos a este mundo a sufrir. Sentimiento que se hace más marcado cuando hemos cumplido la misión reproductiva y tenemos tiempo para pensar.
Pero existe un exceso de infelicidad representada en la ansiedad o sufrimiento que nos generan las hechos dolorosos que no podemos evitar o modificar, y la ansiedad que nos genera una sociedad que persigue una idea de felicidad, representada en un objetos materiales supremos, que para la mayoria son inalcanzables.
La felicidad sería pues, no un sentimiento particular, sino vivir con el mínimo sufrimiento posible. Esta estrategia requiere proveerse de información relevante en todas los frentes de conocimiento (artístico, filosófico y científico), cultivar una forma de vida saludable y rodearse de un entorno físico y social apropiado. ¿Un poco dificil, no?
3 Junio 2007 a las 12:57 pm
Compañero de teclas, Toni G, saludos.
Jajajajaja. Ya ves que Sócrates y Darwin siguen vivos y coleando. Al final siempre se llega a ellos. No se trata de que uno venza al otro con su verdad, sino de que, si es posible, colaboren para poder encontrar la misma para los dos.
Permíteme sólo dos apuntes:
Está universalmente aceptado que “La ausencia de la evidencia no evidencia su ausencia”. Esto está continuamente siendo demostrado por la ciencia cada vez que descubre algo que, hasta antes, le era desconocido. Razón por la que no discuto si existe alma, ni qué sería, dónde habitaría, su constitución y misión. Pero afirmo, sin miedo a equivocarme, que hemos tenido la capacidad de imaginarla. Sé que hay quien otorga el mérito de nuestro existir y progresar a la interconexión de billones de neuronas. Pero, sin que yo pueda evitarlo, mi mente me pregunta continuamente si sería capaz, con todas esas neuronas, de decirle las cifras algo aproximadas sobre las cantidades de protones, electrones, neutrones, neutrinos, quarks, trayectos e intercambios eléctricos por microsegundo que son necesarios para que puedan vivir cada una de ellas.
Yo también aprobé algunas asignaturas copiando. La clonación es copiar lo ya existente.
Que le den fotones, rayos gamma, hidrógeno, deuterio, y con ellos haga una vaca.
La vida biológica tiene dos extremos, el nacer y la muerte. Todo lo que nos acontece aquí, felicidad e infelicidad también, está entre ellos. Nadie duda en hablar del nacimiento, pero casi todos huimos de hablar de la muerte. Prueba indiscutible de que sí es muy importante.
Abrazos
3 Junio 2007 a las 8:38 pm
He encontrado esta noticia en internet que me parece un ejemplo perfecto de “antesala de la felicidad”, aunque quizá llevada al extremo. En cualquier caso, esta estrategia parece haber sido una herramienta fantástica contra la infelicidad, y durante setenta años…
http://es.noticias.yahoo.com/afp/20070603/tod-mexico-vejez-afd128e.html
3 Junio 2007 a las 10:00 pm
Amigo Toni G tu comentario sobre la muerte dice mucho de lo que piensas de ella, “Pero si para encontrar la felicidad debemos recurrir a hablar de la muerte, algo esta fallando, quizás en nuestra especie, o quizás en este debate.” Dices: o muy mal me explico yo, o no me quereis entender… (como de cía mi padre…
Evidentemente la muerte no tiene que ver con la felicidad(aparentemente), sin embargo ni el compañero de debate Acm ni yo hemos “recurrido” a la muerte para encontar la felicidad: más bien habríamos “recurrido” a la muerte para explicar la infelicidad (tema de este blog), que tampoco, sino que surgió sin más. De todas maneras el moderador tampoco me mando aviso ninguno, por loq ue te equivocas vetando temas y campos para explicar la infelicidad. No es una opinión , es la verdad. Dices en tu intervención que la evolución lo explica todo… que siendo felices estamos evolucionando: creo recordar que evolución implica adaptación al medio con los cambios genéticos pertinentes para “evolucionar” una especie. ¿me puedes decir cómo evolucionamos nosotros en nuestro medio? ¿cual es nuestro medio? ¿nos adaptamos al medio o adaptamos el medio a nosotros? ¿evoluciona entonces nuestro medio? ¿qiué lío es este? Ya lo dije en alguna ocasión: somos la única especie que formula teorías para saltárselas, y la de la evolución es un caso más: nos cargamos el medio así explícame qué evolución hay. Quizás haya que cambiar de palabras, de conceptos …
Nadie dijo que la respuesta definitiva sobre la felicidad vendría de Sócrates. Creo que si estás buscando una respuesta definitiva a la felicidad vamos mal. Creo que ahí radica la infelicidad, o una buena parte de ella.
Y si crees que pues¡des aprender poco de Sócrates sobre la felicidad seguro que es porque lo conoces poco… lo cual es un poco soberbio, decir que algo no sirve cuando no se conoce, en fin, por último decir que tampoco nos han vetado al hablar del alma… No he leído el libro del Sr Punse del alma, pero seguro que esa palabra no dice lo mismo al Sr Punset y a Platón (2500 años se encargan de ello) por lo que no se puede sentenciar, “lo dijo Punset, y se acabó..” me niego a que sea así, y aquí mismo me obligo a leer su libro (tendré que vencer la pereza…)
Sin más, saludos, y sin acritud, nuestra sociedad es vetadora, que este blog no sea igual, pues ahí radica su riqueza nunca suficientemente valorada. Gracias.
4 Junio 2007 a las 2:31 am
¿A que se debe esa capacidad infinita de la gente para hacerse infeliz?
Creo que en un contexto próximo la respuesta esta al final de su propio libro “El viaje a la Felicidad” Sr. Punset. Y no me refiero a su formula final de la felicidad, que me parece una idea desafiante, sino a la brillante propuesta de su integración en la educación infantil. He de reconocer que esa parte del libro me emocionó. Ciertamente si hay algo que se puede hacer por la felicidad de las futuras generaciones es sin duda una adecuada educación, que en este momento brilla por su ausencia.
En un contexto mas amplio comparto totalmente la opinión de Mauricio Rodríguez, en cuanto a nuestra interacción anticipatoria con el medio. También estoy de acuerdo con Toni G. en cuanto a origen Darwiniano de la infelicidad. Según eso, y si, como afirma Jorge Wagensberg, la inteligencia se mide como la capacidad de reducir la incertidumbre del entorno, si somos tan inteligentes como creemos no nos debe de extrañar lo mas mínimo nuestra capacidad infinita para hacernos infelices. Y por supuesto tampoco deberia de extrañarnos tal incapacidad si ni siquiera somos lo suficientemente inteligentes como para ser felices.
Aprovecho para agradecer su inestimable aportación a la divulgación científica. Sr Punset.
Espero con impaciencia su próximo libro
Ricart
4 Junio 2007 a las 11:31 am
Sencillamente, porque casi nadie desea profundizar, sino vivir en la superficialidad. La energía retenida como consecuencia de las represiones de todo tipo desea experimentarse, pero eso requiere profundizar y responsabilizarse de la vida propia. Y eso es duro, y cuando se consigue es porque, normalmente, se ha tocado fondo, y ese toque te impulsa…
Responsabilizarse de uno y profundizar en las raíces de tu Ser es duro, pero recompensa inconmensurablemente. Te da la felicidad.
4 Junio 2007 a las 7:03 pm
Apreciado Eduard:deseo felicitarte por su excelente exposición,que sin duda invita a uno a reflexionar .
La felicidad es una palabra polisémica,expuesta a diferentes significados y por lo tanto indefinible en sí misma.El problema es la persistente necesidad de definir conceptos tremendamente flexibles,mutables e idiosincrásicos en descripciones perversamente psiquiatrizadas.No podemos caer en la arrogancia de la psiquitría permitiendo patogenizar un constructo propio de la condición humana- la felicidad – y en la que los laboratorios están dispuestos nuevamente a proporcionar la píldora mágica que nos permitirá caer en la falsa fantasia de que seremos felices con sólo tomarla.Vivimos en un momento de máxima psiquiatrizacion;a la persona que hace unos años describíamos como tímida,ahora la denominamos fóbico social.Al que tenía momentos de euforia seguidos de momentos de desánimo,ahora le llamamos trastorno bipolar.Por otra parte es curioso comprobar que de todos estos “trastornos” clasificados en el DSM IV, sea el único responsable una molécula- la serotonina -¡Increible!.¡Que maravilla, saber que una sóla molécula de nuestro cerebro es la culpable de nuestras desgracias y miserias!.La infelicidad parece ser que se resuelve con la administración de antidepresivos,dá igual que usted esté clasificado como depresivo,como por trastorno de ansiedad,como trastorno obsesivo compulsivo,como anorexia nerviosa,como bulímica etc..Todos son perfectos candidatos de tratamiento interminable con inhibidores de la recaptación de serotonina.
Sólo una pregunta,más bien una curiosidad,que deseo plantear y en cualquier caso me haría FELIZ conocer la respuesta ¿quién subvenciona o patrocina el DSM-IV?
6 Junio 2007 a las 2:23 pm
Muy interesante el debate. En mi opinion el problema es creer que existen tanto la infelicidad como la felicidad, el mismo hecho/objeto o lo que se quiera, puede hacer feliz o infeliz dependiendo de la persona. Pienso que el error es identificarse a sí mismo con lo que está fuera de uno mismo, es decir yo “soy” mi coche supertodoterreno, “soy” mi traje de nosecuantasmil, “soy” mis vacaciones en Bora-Bora, etc.
Creo que lo importante es tomar conciencia de que somos producto de la Tierra, somos la Tierra con Consciencia, la tierra que “se piensa”. (y si vamos un poco más allá, el universo que “se piensa”). Es la frase que dice: “un físico es el modo que tiene un átomo de conocerse a sí mismo” jej.
Probablemente si cada uno nos sentimos un poco partícipes del todo, como dice Pepe en uno de sus comentarios “ser TODOS más UNO” nos sentiríamos menos solos y aislados cada uno en su “yo” y con menos miedo a ganar ó perder.
Somos unos privilegiados por ser testigos conscientes de la maravilla que es el universo.
msbay
“La naturaleza es una idea colectiva, y aunque su esencia está presente en cada uno de los individuos de una especie, su perfección no puede estar en un solo objeto.”
Henri Fuseli
6 Junio 2007 a las 4:28 pm
La infelicidad radica en la desesperanza, pensar que no hay solución. Problemas siempre hay, lo importante es disfrutar de los buenos momentos.
Es posible que algunas personas prefieran pensar que es más facil pedir que las cosas funcionen solas, o que los demás les resuelvan las cosas que no intentar ver las cosas más positivamente y ver que puede hacer uno mismo para solucionarlas.
“A Dios le pido conformidad para aquello que no puedo solucionar, valentía para cambiar lo que puedo cambiar y saber discernir entre lo uno y lo otro.”
Algo así decian los estoicos y me parece lo más sensato para ser feliz.
Por otro lado creo que es cierto si fueramos plenamente felices nunca evolucionariamos. Necesitamos proyectos y alicientes para avanzar.
7 Junio 2007 a las 12:04 am
Estimado Eduard;
Permíteme escribirte lo que me nace al leer tu escrito.
Infelicidad, ¿que es? Yo diría que un estado propio del ser humano. ¿Es entonces la felicidad un estado impropio del ser humano? No, evidentemente no, es otro estado del ser humano.
¿Puede el ser humano dejar de ser infeliz? Para mi esa pregunta es similar a esta otra, ¿puede el ser humano dejar de tener miedo?
Yo diría que puede acercarse a ello pero no lo lograra, al menos de momento.
Creo que la infelicidad como casi todo depende de nuestra naturaleza (o genética) y de nuestro entorno y circunstancias.
Al decir infelicidad digo desasosiego, rabia, tristeza, enfado, stress, pena, inquietud, ansiedad, malestar físico, psíquico, miedo, dolor, depresión, aburrimiento, etc., en general estados que se alejan de nuestro patrón de bienestar, aunque todos ellos estados propios y naturales del ser humano.
Evidentemente, un entorno complicado entendemos que nos pueda provocar cualquiera de esos estados, en consecuencia podemos comprender nuestra infelicidad si nuestras circunstancias son desfavorables.
El problema es entender la infelicidad en un entorno cómodo sin complicaciones de peso. Si la infelicidad fuera solo una consecuencia de un entorno hostil determinado, eliminando éste o éstos la infelicidad desaparecería. Pero no ocurre así.
La cuestión es que esos estados que nos generan sensación de infelicidad son propios de nuestra naturaleza y además en ocasiones vienen provocados por rasgos también propios de nuestra naturaleza. Así, la envidia, la competitividad, la fantasía, la ambición, entre otros son rasgos propios de nuestra naturaleza, que no desaparecen cuando no son necesarios y que son capaces por si solos de generar estados de infelicidad, sean cuales sean nuestras circunstancias o entorno.
No obstante, creo que estos rasgos si pueden ser en cierta medida controlados y superados racionalmente.
Así, entiendo que podemos mejorar el entorno y autocontrolar nuestros rasgos para evitar estados negativos, pero a pesar de ello, no podemos evitar por completo la infelicidad. Y esto entiendo que es porque nuestro cerebro, por si solo, ha evolucionado para comportarse de acuerdo a unos determinados patrones. Nos ha sido muy útil la infelicidad para nuestra supervivencia y desarrollo y ahora aunque no fuera necesaria forma parte de nuestra estructura cerebral de nuestro comportamiento fisiológico.
Podemos tomar drogas que nos transportan a un estado artificial y temporal de “felicidad” pero pasado el efecto volvemos a nuestra realidad, a nuestra química.
El miedo es algo innato algo contra lo que es difícil luchar, incluso si no hay motivos para estar alerta lo estamos. A veces, si todo va muy bien pensamos que algo malo va a pasar.
La infelicidad debe ser similar, es parte de nosotros, aún siendo el entorno favorable y aún no existiendo rasgos propios (envidia, celos, ambición….) que la generen, el cerebro humano debe tener momentos de infelicidad, es nuestra naturaleza. Así funciona nuestro reloj cerebral.
Seguramente, igual que mucha gente es capaz de olvidar que acabara muriendo y disfruta y padece el presente, en el futuro, mucha gente será capaz de no ser infeliz, pero debe cambiar algo en nuestra química cerebral antes.
Si nuestro cerebro no hubiera sido capaz de ser infeliz, ¿quien hubiera soportado esos rasgos que tanto nos han ayudado? ¿o esas circustancias adversas que tanto nos han acompañado?
7 Junio 2007 a las 1:34 am
Yo opino que la infelicidad en estos tiempos es algo muy común el 90% de la sociedad vive de esta forma por no poder cumplir sus metas, por tener que reguirse por leyes que consideran estupidas, por amores que nunca podran disfrutar, por infinidad de metas que jamas alcanzaran. No pienso que de ser conformistas esto se solucionaria pues si no intentaramos superarnos la vida sería demasiado triste y aburrida, siempre ahi que correr algun riesgo(claro esta dentro de unos limites que se tienen ue tener claros desde un principio).
Mi opinión parte del hecho de que la felicidad plena no existe, siempre hay nuevas metas, la felicidad es un camino, un camino duro pero un camino de todas formas. La apatia de la gente es lo que nos lleva a la infelicidad ese sentimiento de dejadez que nos hace conformarnos y aguantar las cosas tal y como estan solo por el echo de no arriesgar por no forzar el limite.
Tambien esta el que a sido un infeliz y lo a logrado superar convirtiendose en alguien con una vida plena y agradable y su experiencia le a valido para aconsejar a otros(aconsejarlos si aunque en muchos casos los consejos se pierden en las palabras que la otra persona escucha pero que no va a retenerlas en su mente, los humanos somos estupidos y solo aprendemos por las malas rara vez sucede lo contrario) y para su aprendizaje personal, de todo lo malo puede sacarse un punto bueno.
Lo que me gustaría que se planteara la gente es el porque somos de esta forma porque destruimos el planeta,nos matamos y exterminamos a otras especies, que se pregunten ¿de que nos vale la capacidad de razonar si apenas la usamos?¿por que el ser humano a evolucionado de forma que lo destruye todo?yo opino que somos una especie merecedora de la extinción ya que nuestros sentimientos y nuestras preocupacione por nosotros mismos nos han llevado a un punto en el que la Tierra se esta volviendo loca y la tierra acabara llegando a un punto en el que nada podra sobrevivir y habra sido por nuestra culpa, por conducir nuestros potentes coches,por construir nuestras ciudades; a todo el mundo nos gusta la comodidad de nuestras casas y la velocidad de nuestros coches pero ¿por cuanto tiempo podra seguir siendo asi?¿cuanto tiempo queda para que la Tierra sea azotada por desastres naturales y no exista un lugar en el que nos podamos esconder?.
Me fui un poco del tema espero que me disculpeis.
Todo el mundo es infeliz de alguna forma unos mas y otros menos pero infelices de todas formas. La felicidad como el amor son sentimientos utópicos que solo llevan a que el ser humano sea infeliz y a desear su final por no poder alcanzarlos.
8 Junio 2007 a las 8:43 am
msbay, estoy muy de acuerdo con tu exposición. Pensamiento holístico:
“El todo y cada una de las sinergias están estrechamente ligados con interacciones constantes y paradójicas» (Weil, 1996).
Deberíamos saludarnos como lo hacían los mayas:
“Hola, yo soy tú”.
8 Junio 2007 a las 11:26 am
Creo que ya lo resumiste en tu libro muy claramente:”la felicidad es la ausencia de miedo” …con la cual la infelicidad es la presencia de miedo, ese estar a la defensiva aún sin ser necesario.
8 Junio 2007 a las 2:18 pm
De lo que muy bien apunta marta, resumido en el libro del Sr. Punset, y enlazando con lo que muy bien apuntaba Pepe sobre la certeza de nuestra finitud biológica, se derivaría, por su universalidad, la conclusión: “Nadie que le tenga miedo a morir podrá ser feliz”.
9 Junio 2007 a las 12:43 am
Lo que quiero decir es que como hubieramos podido no ser celosos, osea infelices, no ser ambiciosos o sea infelices, no ser ………………… osea infelices y llegar hasta aqui. Como de repente dejar de serlo.
Como esas circustancias adversas no nos harian celosos, ambiciosos ………………
9 Junio 2007 a las 1:27 am
¿Quieres decir que nadie puede ser feliz si no cree en un más allá?
Soy creyente. No quiero hacer apostolado ni nada de eso. Pero, si hay algún ateo entre vosotros. ¿Podría explicarme como puede soportar la existencia, sabiendo que algún día todo desaparecerá? ¿Qué sentido puede dar a su vida?
Que alguien me de una razón para no creer. Porque yo no encuentro ninguna.
9 Junio 2007 a las 2:44 am
… el ser feliz existe! Cuando mira el sol, a un niño u otra cria cualquiera.. cuando crea o construye algo …cuando aprende.. cuando estudia… cuando sabe que el mundo aunque no lo parezca es de todos!! Deja de serlo por momentos …días cuando casi no puede sobrevivir … no puede pagar sus cuentas y es entonces en que piensa en morir… y sabe que no quiere desea solución… se sabe capaz de tomarla y llevarla a la práctica pero se resistirá siempre porque sigue gustándole el sol y las sonrisas y los globos de colores y los libros y la música y le da igual que lo consideren loco, irresponsable o falto de ambiciones. Sabe sencillamente y ciertamente que no lo es y se pregunta si debe sencillamente otra vez …volver a emigrar!!!
9 Junio 2007 a las 11:26 am
Hola Luis de Pedro.
Yo soy ateo, aunque no siempre lo he sido, ya que fuí educado en la religión cristiana.
No te voy a intentar convencer de lo absurdo que es, con los conocimientos actuales, el seguir creyendo en dioses, ni en el más allá, ni en los fantasmas, ni el el mundo de nunca jamás, ni en los reyes magos, ni en tantos otros mitos que realmente pueden hacernos la vida más fácil y placentera, sin tener que responsabilizarnos siempre de nuestros propios actos, o haciéndolo, simplemente por el miedo al juicio final.
Puede que te resulte ofensivo el comparar a tu actual Dios con otros mitos (yo también era creyente convencido y me sabía los diez mandamientos), pero hay que ser muy ingenuo para no darse cuenta de que los dioses (todos los dioses) corresponden al campo de la mitología y como tal son invenciones humanas, es decir: los dioses están hechos a imagen y semejanza de los humanos y no al revés.
Este convencimiento, al que he llegado tras varios años de cultura laica, efectivamente no me ha hecho más feliz, sino que crea bastante desasosiego en un pricipio, aunque acabas aceptándolo como la cruda realidad y sigues viviendo y disfrutando de la vida ¿porqué no?, incluso con más intensidad que antes, ya que eres consciente que que sólo hay una y pasajera, por lo que es absurdo desperdiciarla con tonterías sin importancia.
Eso si, respeto profundamente las creencias de todo el mundo, que considero tienen la misma validez que la mía propia, porque si de algo estoy seguro es de que no existe la verdad absoluta y todo es relativo.
Espero haberte respondido, aunque sea parcialmente, a tu pregunta.
Un saludo.
9 Junio 2007 a las 3:55 pm
La religión primitiva fue la respuesta de autoengaño que el cerebro del homínido necesitaba antes un universo hostil. Después vendría la institualización de la religión, los fanatismos y el ejercicio y utilización como poder abyecto. Dicho de otro modo, la religión se ha utilizado para someter a los semejantes por medio del miedo a lo desconocido e imponer un castigo eterno. ¡Ahí están una de la raíces de la infelicidad! Un credo muy extendido y el que mejor conozco por proximidad dice así”…Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa…”. Esto es la creencia de la CULPABILIDAD y así es imposible, al menos, estar conforme con uno mismo. Ahora vendrán algunos y dirán que es una metáfora, que no hay que tomárselo al pie de la letra, bla, bla y bla. Y la gente con enfermedades, hambrunas e injusticias. Todos deberíamos poner nuestro granito de arena para un mundo mejor. Saludos a tod@s.
9 Junio 2007 a las 7:33 pm
Hola Jose Manuel.
No creo que todos los males de este mundo vengan de la religión en sí, de hecho la mayoría de las religiones intentan inculcar en sus fieles valores de respeto y solidaridad, sino de la interpretación sesgada, torticera y egoista que algunas personas (líderes religiosos) hacen de los dogmas religiosos en beneficio propio.
Por la misma regla de tres, se podría acusar a la ciencia de grandes masacres bélicas, aún cuando la mayoría de los científicos actuaran de buena fe.
Lo que si es cierto es que los fanatismos, sean del tipo que sean: religiosos, políticos, etc., ciegan a la gente y bloquean la mente, cosa que no suele ser muy saludable, sobre todo para los que no pertenecen a ese grupo en concreto.
Un saludo.
9 Junio 2007 a las 11:18 pm
Si no pudiese ser feliz nadie que no creyese en el más allá, habrían bofetadas por entrar en la NASA, puesto que ellos, la ciencia, son los que están yendo una y otra vez por allí. Por cierto, ellos son muy creyentes, creyeron que podrían pisar la Luna, y creyeron bien.
A quien intuye a un Creador le debería bastar con ello. Porque si de las cosas que ya conocemos sobre el mundo, las discutimos y cada uno vamos a nuestra bola. …. ¿Cómo iremos en las que no conocemos?
El debate de la Ciencia es un debate público y externo. El de la Fe no lo es, porque es individual e interno.
Unas veces declaramos con gran facilidad que la tradición ancestral de los indios Hopi, de los Dogones africanos, la Biblia, los Vedas hindúes, el Bardo Todol tibetano, los Apócrifos coptos cristianos, el Corán, el Chila Balam maya, el Talmud judío, el Libro de los Muertos egipcio, los Libros Herméticos, el Tao Te-King chino, y otros, fueron escritos para sustentar fantasías, mitos y leyendas con fines tan interesados como ocultos. Pero en todos y cada uno de ellos se establecen “formas y caminos” para alcanzar la felicidad, el bienestar o la eternidad. Y su antigüedad no puede implicar ignorancia, así como la modernidad no implica sabiduría.
Otras veces, en cambio, nos levantamos y aplaudimos con ganas, cuando eminentes astrofísicos dicen que El Universo comenzó porque un punto de densidad infinita y volumen nulo explosionó. O que hay una zona singular en los agujeros negros donde las leyes físicas que conocemos no funcionan, no existen allí. ¿A caso no son tales afirmaciones también creencias? ¿Qué diferencia científica hay entre un dios que separa las aguas del mar Rojo y un punto que nadie sabe lo que es y que aparece de repente en medio de la nada para reventar y producir el Cosmos?
No me parece de justicia ser tan tolerantes y generosos con éstos y tan radicales con aquellos.
En la Iliada y durante muchos siglos, la ciudad de Troya fue una leyenda y un mito, la arqueología, en 1870, la desenterró y ahora es una ciudad en ruinas del país de Turquía.
Saludos.
10 Junio 2007 a las 3:08 pm
Si realmente dios nos hizo a su imagen y semejanza prefiero pasar la eternidad en el infierno que aguantando eternamente los males de la tierra jajaja.
¿Que pasa al morir?pues no lo se pero si pasas tu vida preguntandotelo no vives realmente.Debemos vivir el presente sin olvidar el pasado y cuidando de tener un buen futuro pero viviendo el presente.
10 Junio 2007 a las 8:27 pm
totalmente de acuerdo Cristina el ser feliz existe, es tambien algo propio del ser humano. No se es feliz solo con la ilusion de estrenar una camisa nueva?
10 Junio 2007 a las 10:08 pm
Somos infelices desde que hemos dejamos de ser cazadores-recolectores e inventado los relojes.
10 Junio 2007 a las 10:14 pm
Después de lo que hemos hecho, no nos quejemos. Nos hemos convertido en cazadores de fama y fortuna y recolectores de desgracia miseria y sufrimiento. Nos lo merecemos por no respetar al entorno ni al prójimo.
11 Junio 2007 a las 12:14 am
Luis de Pedro, la mejor razón para no creer la tienes en las propias religiones. No busques mas lejos.
Si te sirve de algo, soy ateo ( gracias a Dios ) y mi vida tiene mucho, muchísimo sentido. Simplemente no creo en los cuentos de hadas.
Y se puede ser muy feliz de esta forma, te lo aseguro.
Otro tema muy diferente es si vamos a desaparecer o no. Pero eso cada vez tieme menos que ver con la religión ( afortunadamente ) y mas con la ciencia.
La ciencia ya apunta hacia respuestas muy claras sobre la otra vida.
Leed “Warped Passages” de Lisa Randall ( tenéis tambien una entrevista a la autora en la web de Eduard Punset, La búsqueda de las dimensiones ocultas).
Esta muy claro que en nuestro universi tridimensional ( ya que la dimensión tiempo solo podemos percibirla secuencialmente, es decir NO simultáneamente ) todo desaparecerá algún dia. No cabe la menor duda.
Otra cuestión es si en otra, u otras, dimensiones, existe alguna forma de existencia. Por supuesto que si. Pero la “otra” vida, no es privilegio exclusivo de los humanos. Nuestra existencia, y también la de los animales, los vegetales, las piedras, y todo el universo que conocemos, se proyecta en el infinito, a través de otras dimensiones, y por consiguiente goza de ese mismo privilegio.
Lamento haberme desviado del tema de la felicidad. Sin embargo existe un punto de conexión entre muerte e infelicidad, para mí el único. Ambas son el precio que debemos pagar por ser seres dotados de sexualidad, y exremadamente complejos.
Nuestra vida no existiría sin la muerte. La felicidad no existiria sin la infelicidad. El día no existiría sin la noche.
Demos, pues, gracias a “Dios”
Toni
11 Junio 2007 a las 10:59 am
Un dibujo le decía a un lápiz: Aunque tú eres la razón de mi existir, no me extraña que me prefieran a tí. Pero me apena lo que nunca entenderé: ¿ Por qué cuando, alguna vez, alguien pregunta por tí, también me esgrimen a mí?
Saludos
11 Junio 2007 a las 4:32 pm
Hola Toni G., he “flipado” con tu intervención:
Dices que eres ateo, que no crees en cuentos de hadas y después dices ¿que crees en la vida después de la muerte, en no se qué dimensión desconocida?.
“¡Muskis!”, como diría Hommer Simson, yo “flipo”.
No lo entiendo, pero mis respetos a tus convicciones compañero.
Un saludo.
11 Junio 2007 a las 4:51 pm
Nos quedan por saber muchas cosas, inexplicables hasta el momento. El “yo” está en el cerebro, hay pruebas que así lo confirman. el gran enigma es saber cómo se origina ese yo individaual que cada ser tiene. Los últimos indicios y especulaciones dan que el cerebro recrea una ilusión: el yo. No hay que preguntarse si hay vida tras la muerte, la pregunta sería si hay vida antes de la muerte…Al menos se debería tener derecho a disfrutarla. Un entorno solidario y relajado es más feliz. Este es el gran reto de la humanidad en los próximos doscientos años, si somos elegantes e inteligentes. Saludos.
11 Junio 2007 a las 10:05 pm
Después de la lectura de tantos comentarios, es sencillo darse cuenta que el tema de la infelicidad tiene un factor común, “La pelea alrededor de las creencias”y la gran inseguridad que deriva de ello. Pocos hablan de lo que saben realmente. La gran mayoría solo hablan de lo que creen y no creen. Aún ignorando, los que dicen no creer, que esto queda siendo una Creencia. Muchas “ideas inverosímiles” se están comentando en nombre de las creencias de cada uno. Sí es verdad, me olvidaba hay que respetar y ser diplomático con las creencias ajenas, aún si tú sabes muy bien que estas creencias son errores mayores. “Tolerancia” es la palabra que esconde la locura humana. En nombre de la tolerancia, estamos dejando en un caos tremendo a la mente humana. Claro que sera difícil llegar a la felicidad en medio de tal cacofonía mental. Todo vale, aún sin tener ni la mas mínima reflexión profunda sobre los temas de creencia. ¿Debemos respetar cualquier tipos de pensamientos y cualquier mensajes? El escéptico profesional y el ateo negado, demuestran que no han ido muy profundo en sus razonamientos, ni en la profundización de los grandes asuntos de este mundo. A menudo se meten con los fanáticos religiosos, sin darse cuenta que ellos también están atrapados en su religión que llaman Ciencia, y que son iguales de fanáticos que los otros o mas aún.
Otra clave de la infelicidad, El fanatismo. No son ni la religión, ni la ciencia, ni la filosofía que son peligrosas. El Peligro son los fanáticos de sus creencias personales, que utilizan una u otra para tiranizar al resto de las personas que de otra forma piensan. Sé muy bien que unos me van a salir con las expresiones de siempre, que cada uno con su verdad, que solo sé que no sé nada, etc… La mayoría no tiene una educación firme en los valores internos del funcionamiento humano y de su psique. Ignoran completamente las grandes trampas del sistema de pensamiento egocéntrico. no saben que la creencia en “las verdades” es una de esta Trampas Con T mayúscula.
El porque de la infelicidad preguntaba Eduard, leer todos los comentarios aquí escritos en este hilo. Mentalmente emocionalmente, siquicamente, estamos en una tal pelea diaria de opiniones, de intereses personales, jamas podremos vislumbrar la felicidad en esta condiciones.
La felicidad es Paz. Paz consigo mismo para empezar y paz con los demás por añadido. La Paz se obtiene con la seguridad. La seguridad se obtiene con un justo y adecuado conocimiento de si mismo. “¡La Verdad Os hará libre!” dijo uno que se hizo famoso. LA VERDAD y nada más que LA VERDAD. Cundo conoceremos la Verdad, Ya no habrán creencias ni tonterías, ni peleas absurdas. así es Eduard la infelicidad es hija de la ignorancia o de la falta de consciencia de si mismo. Siempre volveremos a encontrar el mismo desenlace a esta pregunta.
En fin, Un abrazo Punsetianos.
11 Junio 2007 a las 10:59 pm
Adán, una pregunta: ¿Qué entiendes por la VERDAD? El cerebro no busca la verdad, sino sobrevivir. El ser humano no puede aspirar a la verdad,sí a la verosimilitud y ésta se consigue por consenso y sometiéndola a el albur. Eso pretende la ciencia; no puede haber equidistancia entre ciencia y creencia. La ciencia es una herramienta, como cualquier herramienta se puede usar bien y mal. Otro motivo para no ser del todo felices…Saludos cordiales.
12 Junio 2007 a las 12:20 am
“¿Podría explicarme como puede soportar la existencia, sabiendo que algún día todo desaparecerá? ¿Qué sentido puede dar a su vida?
Luis de Pedro, desde mi opinión y visión de la vida, en tu pregunta está la matriz de la problemática humana de la que (obviamente se deriva la infelicidad… y muchas más cosas). No creo que haya nada cierto ni nada falso,… está todo sujeto a lo y quien lo perciba…
Sin embargo cuando dices “soportar la existencia” nos dices que basas tu existencia y su sentido en la existencia de Dios. (el que es ateo “soporta su existencia sin (“a-”) dios (“teo”).
Todo se resume en una pregunta: para qué vivimos? Lo he dicho mil veces: nos la hacemos porque tenemos capacidad para hacernosla. Esta muy bonita hacersela,… lo difícil es responderla (sobre todo para un ateo, como yo.). Precisamente creo que desde que el primer avispao se la hizo nació la vida después de la muerte: que es la religión: re- ligarnos al lugar de donde veníamos y que da sentido a nuestra existencia.
El hombre (“superior a las demas especies”, pues se autodiferenciaba de ellas,…soberbio soberbio….) no podía existir y ya está; nada más, punto pelota… Pues tenemos que empezar a aprender que esto es así: amigo Luis de Pedro: nuestra existencia NO tiene ninguna finalidad, excepto morir: y después,….!qué más da! Ese “…y después?…” nos lleva torturando siglos. Constriñe nuestra mente y nuestra vida y (a veces nos contamina).
Seguramente no entiendas lo que te voy a decir. Pero es lo que creo firmemente: no existe nada, excepto aquello que nosotros con nuestra conciencia queramos que exista (mira las armas de destruccion masiva en Iraq…). Podemos decir TODOS que el agua no moja. Y cuando viniera el que dijera que sí moja, se equivocaría. En lo que nadie podría fallar ni cambiar la realidad es en que VAMOS A MORIR. ¿!por qué narices hemos tenido que aparecer aquí y ahora para algo?! Por qué tenemos que dar explicación a todo? En la mitología griega (bella donde las haya) Prometeo roba el fuego a Zeus para entregarlo a los hombres y así estos parecerse más a los dioses. Cuando Zeus se entera, le condena aque un águla le coma el hígado, vivo, para que el crezca de nuevo, para volverselo a comer… Prometeo, se salió del guión… se extralimitó y lo pagó.
Salvando las distancias, el hombre, en esa vorágine de querer abarcar, conquistar, saber, solucionar, inventar, superar, se está saliendo de su guión. Mientras se está olvidando de aquello a lo que ha venido a este espacio y tiempo mientras le llega el momento de morir: VIVIR. Por eso es y será infeliz.
La clave no es er ateo o creyente o agnostico… sino vivir en paz consigo mismo y con los demás, ¿la felicidad? vivamos y si aparece bien, si no también bien. Pero no la busquemos,… “etsrá aquí? y… ¿aquí?,…. y ¿aquí..?
Vayamos aprendiendo a morir, para reducir nuestra ansiedad y entender así el sentido de la vida. Saludos, y abrazos.
12 Junio 2007 a las 6:00 pm
Pues hombre, la gente es infeliz por muchas razones distintas….tanto que ponerse a buscar las raices de la infelicidad es una empresa un tano tontorrona. No somos maquinitas, ni genes, ni circuitos, por mucho que se empeñe Punset.
12 Junio 2007 a las 7:29 pm
Sólo un apunte;
Adan, ¿qué VERDAD (con mayúsculas) tenemos que conocer para ser felices? ¿No es necesario conocer miles de cosas, y a uno mismo por extensión, para empezar a caer en contradicciones? ¿No será más fácil buscar la felicidad en la ignorancia que en ese mundo de ideas complejas a las que tantos se empeñan en someternos?
Al ser humano le va la marcha. Yo soy de una opinión diferente a la tuya, creo que la felicidad está más cerca del desconocimiento de las cosas. Pero, como nos va la caña, y tenemos esa gran cualidad que es la curiosidad y una cierta necesidad de sistematizar la realidad en torno nuestro (porque hacerlo nos posiciona “por encima” de los ignorantes y ayuda a nuestra “seguridad” de saber quienes somos -nos proporciona una ubicación más diferenciada en la masa social-), pues nos da por conocer, y además, por convencer.
Pero qué le vamos a hacer, son cosas implícitas en nuestra naturaleza. Compaginarlas de la manera más feliz posible ya es tarea de cada uno.
12 Junio 2007 a las 10:53 pm
Estoy con Siul, en cuanto a que lo normal es que el desconocimiento ayuda a ser más feliz: “ojos que no ven, corazón que no siente”.
Normalmente, la persona que no se preocupa más que por si misma y su entorno más inmediato, suele ser más feliz que la que tiene mucha más información para contrastar. La prueba más directa podría ser la felicidad de la mayoría de los niños, que se va perdiendo al adquirir más conocimientos.
También es verdad que es muchísimo más feliz el que se conforma con lo que tiene y no envidia lo de los demás. “Que mala es la envidia, ¿eh?”.
Y, como dice Adán Richard Wilson, es más feliz el que está seguro de sus convicciones y respeta las de los demás.
Os lo puedo asegurar.
Un saludo coleguitas.
13 Junio 2007 a las 1:00 am
Lo siento, Manu y Siul, pero la condición humana no puede renunciar al conocimiento. Vosotros, como buenos humanos, tampoco. ¿No sería útil reconocernos como seres curiosos? Quizás admitiendo esta propiedad natural seríamos más realistas. Lo mismo fuímos expulsados del paraíso de la ignorancia animal por ello. O lo mismo nunca hubo paraíso y lo hemos imaginado. Queramos o no queramos, llevamos el gen de curiosidad. Ya que es así, aprovechémoslo. ¿Tenemos otra alternativa?
El saber nos da placer sino la selección natural lo hubiera eliminado a lo largo de la evolución. ¿No está relacionado el placer con el bienestar?
Saludos a tod@s.
13 Junio 2007 a las 10:17 am
Saludos Siul y Manu y todos los Punsetianos.
Bueno es bastante contradictoria la idea de que la felicidad se encuentra en la Ignorancia. ¿Entonces, estáis diciendo que la infelicidad proviene de nuestro conocimiento evolucionado? Quedémonos pues en nuestras cuevas a cazar y pescar, y olvidémonos de evolucionar y perfeccionar nuestro día a día. Algo os estáis olvidando, una cosa importante es reconocer que el miedo es fruto de la ignorancia, tememos lo que desconocemos, o lo que conocemos mal. A menudo por no saber como reaccionar frente a las cosas desconocidas, y es normal y lógico que sea así. Si sabemos adecuadamente sobre las cosas de la existencia, este conocimiento nos permite actuar adecuadamente y dar un rumbo satisfactorio y positivo a nuestra existencia terrestre.
Imaginaros que se nos deja en el corazón de la jungla africana, y que no sabéis nada de nada ni de la fauna ni de los animales e insectos que allí viven. Una sencilla hormiga o araña podría matarnos del susto, por no saber si es peligrosa o no. En la ignorancia el ser humano es vulnerable a todo lo que le rodea. El miedo es el contrario de la felicidad. O mejor dicho el contrario de la felicidad no es la guerra sino el miedo. Vivir con miedo (cosa muy común en nuestros días) es incompatible con vivir feliz.
Amigo Siul te contestare que LA VERDAD, como tal no existe. Es verdad que nunca vamos a encontrar la VERDAD y que esta nos va a decir: “Hola Quetal, soy la VERDAD, ya me has encontrado…”
Mira la mejor formula para alcanzar la Verdad, la dio un gran maestro espiritual, Omraam Mikhaël Aïvanhov. decía que la verdad es el fruto del Amor y de la Sabiduría. Si andamos en este camino que llamamos vida, con Amor y Sabiduría, entonces andaremos en La verdad. Si Señor Amor, no Amor como este sentimiento trivial que provoca muchos desgastes en el ser humano, sino Amor como Estado de Consciencia. Un estado de consciencia que nos mantiene despierto y abierto al respeto de las cosas superiores al ser humano ( Entender en esto de superior, en todas estas cosas que nos encontramos los humanos sin haber participado de su creación.) Un sentido de consciencia que nos hace respetar las grandes leyes físicas y no tan físicas del universo que nuestra ciencia poco a poco va descifrando, dándoles aplicaciones practicas para nuestra vida diaria. Digamos que sin este estado de consciencia es difícil acceder a la sabiduría real de las cosas del universo y de nuestra existencia humana. Amor y Sabiduría son los padres de la VERDAD y de la Felicidad por ande.
Como siempre respeto vuestra creencia, pero no la comparto, obviamente.
Como veis la Felicidad, la VERDAD, la Paz, Sabiduría son casi sinónimos en el sentido profundo del conocimiento alquímico o espiritual. Este conocimiento perenne que todos llevamos dentro de nosotros, también llamado Gnósis. No me invento, nada, no me creo nada, muchas escuelas de la gnósis existen desde miles de años y están a nuestro servicio para ayudarnos a despertar este Amor que nos llevara a la Sabiduría, que nos llevara a su vez a La Paz interior, que nos permitirá experimentar la Felicidad externa en nuestras existencias.
Desde la física cuántica, grandes avances se están produciendo en este sentido de reconocer esta profundidad del conocimiento gnóstico. Si me permitís, os aconsejo leer el excelente libro del Dr Fred Alan Wolf, “La mente en la Materia” , una nueva alquimia de la ciencia y del espíritu. Aprovechare desde aquí para mandar un fuerte agradecimiento al Dr Wolf por su excelente trabajo, y porque por fin no soy el único “loco” a ver las cosas desde este enfoque. Falta cada vez menos tiempo para que nos pongamos de acuerdos científicos, religiosos, filósofos y alquimistas espirituales sobre este gran asunto de la VERDAD.
La verdad es un gran Puzzle. Cada especialidad del conocimiento Humano representan algunas piezas, pero ninguna resuelve el puzzle por completo. Debemos acercar piezas y juntar las para poder completar esta gran Imagen de la VERDAD.
Bueno paro de enrrollarme tanto, que podría estar escribiendo horas sobre este tema tan apasionante.
Un abrazo.
13 Junio 2007 a las 11:21 am
Unabrazo Eduardo:
Creo que la infelicidad no es inanta de forna natural el los seres humanos por que de esta forma se potencia la evolución. No comparto la idea que si fuesemos felices quedaríamos estancados. no es genetica,es el medio.
Tenemos un prodigioso cerebro que nos distingue del resto de los seres vivos, con sus enormes ventajas y sus grandes inconvenientes. Si solo pudiesemos recordar o sentir emociones seríamos felices con unos simples estímulos propicios. Envidio al perro que agita el rabo cuando me siento agobiado.
Pero somos mucho más complejos y no sabemos dominar nuestra imaginación y además tampoco nos sabemos programar nuestro poderoso subconciente que está profundamente marcado de respuestas que no nos aportaran felicidad.
Supongo que estamos en una espiral de ideas impuestas en nuestra sociedead y mil veces potenciadas por los medios que a la larga nos provocan infelicidad. (Compra, compra, se más que el vecino, no te conformes, sé alto, sé delgado, sé más, sé más…) .Pero que hay de ser tú.
Y lo más complicado que en la lucha de lo que eres y de lo que quieres ser. De lo conciente y lo subconsiente tenemos las de perder.
Solucion… Si alguien la encuentra que me la diga.
Saludos.
13 Junio 2007 a las 1:54 pm
La Verdad existe, es una y es absoluta. Aprender con la biología y a través de sus sensaciones se llama interpretación y no Verdad, aunque puntualmente ambas puedan ser la misma cosa. Mantener, ocultándola, la Verdad fuera de los confines del Universo, aún empujándola más lejos todavía, es imprescindible para los seres humanos, de otra forma no podríamos mirarnos en los espejos, ser felices, buscarla u opinar sobre ella. Dos verdades pueden ser ciertas al mismo tiempo siempre que sean parciales. Cuando La Verdad es completa ninguna otra verdad puede discutirla. Vayamos a nuestros precursores casi primordiales: la tabla periódica de elementos. El hierro no puede ser calcio porque la Verdad de la que ambos son viene determinada por la Verdad de su número atómico. Corromper esta Verdad nunca podrá variarla, porque al hacerlo se reflejará en la Verdad de otro elemento. De ello proviene la autoridad filosófica de la ciencia.
Saludos
13 Junio 2007 a las 2:43 pm
Hola otra vez, Manu, Jose Manuél y Adan.
Jose M, no digo que haya que renunciar a la curiosidad (o mejor dicho, a la necesidad de explicar la realidad, porque curiosidad también tiene mi perro cuando huele o escucha algo), más bien intentaba expresar lo contrario, que no podemos renunciar a ella, porque es una cualidad intrínsecamente humana.
Pero con la consciencia de las cosas que nos rodean y la acumulación de información, se nos van echando encima muchas cosas que sólo entorpecen el “camino a la felicidad”.
No sé, para poner un ejemplo claro, el hecho de saber que hay varios miles de personas muriendo cada día en el mundo por causas que podrían evitarse a mí personalmente no me deja ser feliz del todo. Claro que puedo olvidarme completamente de sus enfermedades y sus muertes, eso que llamamos memoria selectiva, pero de verdad, me parece una actitud muy cínica llegar a pensar que siendo conscientes de eso, además, podemos (y debemos) ser completamente felices.
Y Adan, lo que dices está muy bien en teoría, pero Amor y Sabiduría son conceptos muy, muy anchos, y vivimos una era tan cercana al relativismo que es demasiado arriesgado apostarlo todo a que la gente tome el camino “correcto” y entienda, de forma unánime, qué son. Y ojo, estoy de acuerdo en que si hubiera que apostar, ese sería el camino más justo para hacerlo. Pero tampoco soy tan ingenuo como para pensar que, después de todo, detrás de esos discursos no habría una ideología y un juego de poder, después de todo, manipuldores, como los ha habido y los seguirá habiendo en la historia del ser humano; y todo esto porque soy consciente de la realidad que vivimos, en definitiva, tengo una opinión propia. Ah, Manu, la tengo y respeto las de los demás, y eso no me acerca a la felicidad (aunque por supuesto, estoy contigo en que, si no las respetara, sería aún más infeliz).
Además, ¿por qué no hacer de la infelicidad, en vez de un problema -sobre todo para los demás-, algo de lo que se pueda sacar jugo? Reivindico (llevando la contraria al autor de la entrada) el derecho a ser creativos a partir de lo infeliz! jej
Un saludo !!
13 Junio 2007 a las 9:05 pm
Jolin que éxito está teniendo el hilo.
Os leo y creo que se da vueltas a lo mismo, veo que si, por una parte tenemos el individuo frente al colectivo y al sistema.
Por otro lado la vida, las metas y la muerte, pero en realidad el concepto pese a todo no deja de ser individual.
¿Tu eres o no feliz?, entonces te lo planteas y haces un balance y sopesas, incluso revisas tu memoria ¿y que pasa?, un montón de emociones recorren nuestro pensamiento y sobre todo sabemos que vivimos en donde nos ha tocado vivir, que pueden mejorarse o no, pero ante todo se base en una actitud
ante la vida pese a todas las vicisitudes que no pueden evitarse.
Creo por tanto si no me explicado mal, quitando las razones de peso nuestra felicidad depende de
LA GESTI“N EMOCIONAL.
Una mala gestión de ellas puede hacer verdaderos desastres aunque tengas todo en la vida, meterte en problemas no saber como dialogar con la gente, en todo va influenciar.
A su ves va a repercutir en las emociones del grupo en que nos movemos y estos podrán tomar motivaciones y actitudes positivas que les trasmitamos.
Las raices entonces obedecerían a :
UNA MALA GESTI“N EMOCIONAL INDIVIDUAL, CON REPERCUSIONES COLECTIVAS.
Eso por un lado y luego plantear una pregunta
¿creéis que el sentido del humor aportaría algo positivo, para ayudar a ser felices
Y por último me gustaría que vierais este vídeo, para que entendáis un poco a que me refiero.
Educación emocional: http://www.youtube.com/watch?v=pRC3NZIpyxQ&mode=related&search=
Venga un saludo ,solo era por aportar algo más…
13 Junio 2007 a las 10:46 pm
Como no me preocupé de nacer tampoco me preocuparé de morir y si de VIVIR, de VIVIR en PAZ. VIVIR para mi es disfutar de este tiempo, espacio y acompañantes que es la VIDA. La VIDA es un viaje, un lugar de recreo y sufrimiento que por azar nos ha llegado. ¿ Habeis pensado cual es la probabilidad de ser uno mismo?. Infinita, como infinita debe ser la vida, lo que sucede es que el negocio está montado así y o crees en algo o no crees en nada. Mas sencillo, ¿Por qué comernos el tarro con saber que es la verdad, que hay mas allá…,? Aprendamos a vivir el presente por que nadie puede cambiar el futuro por mucho que se empeñe.
13 Junio 2007 a las 10:46 pm
Yo pienso que la infelicidad la crea el propio sujeto inconsciente para reclamar, podría decirse, una cierta atención, ya sea a otras personas o el propio sujeto a él mismo. Esto se pone de manifiesto en esta sociedad tan “solitaria”, donde la infelicidad abunda. Al esteriorizar la infelicidad estás pidiendo a gritos un cambio, algo de confianza… en general, estás dando de manifiesto que algo tiene que cambiar para sentirte cómodo.
14 Junio 2007 a las 5:13 pm
Saludos a todos.
Después de leer los comentarios de los últimos días La Verdad es que me sale humo por las orejas.
C. G. Jung relata en uno de sus libros una conversación con un jefe nativo americano. Decía que la mayoría de los blancos tiene el rostro tenso, los ojos fijos y ademanes crueles: “Siempre están buscando algo. ¿Qué están buscando? Los blancos siempre quieren algo. Siempre están inquietos y agitados. No sabemos qué quieren. Pensamos que están locos.”
Me reitero, somos el conjunto y cada uno de los seres humanos los responsables de cómo anda el mundo.
En cada uno está el decidir no amargarse la vida y no amargarsela al vecino.
¿Quién dirige una gran multinacional? ¿quién dirige la bolsa de Wall Street, o Tokio? ¿Bill Gates dirige el mundo?
(en inglés, bien o mal, la lengua del imperio)
http://www.youtube.com/watch?v=AugWiDv17Yg&mode=related&search=
14 Junio 2007 a las 7:05 pm
pues me da a mi q la infelicidad es un accidente de la evolución de la especie, íntimamente ligada a ese otro fallo grave q es la inteligencia…
soy fervoroso creyente en eso de q la ignorancia es felicidad, frase hecha bien abreviada, q tb recuerda algunos comentarios sobre el hombre natural de Rousseau…
… demasiado tiempo tenemos para pensar… :p
los sentimientos o emociones son una extensión sobre la base primària de los sentidos… y los estados anímicos una siguiente ampliación vinculada a la memoria y/o complejidad del ser (um, fijo q la complicación de la red social tb entra en juego)… y creo q la capacidad de tener unos y otros está en proporción a la capacidad del propio ser, se reduce muy mucho en hormiguitas y un poco bastante en perros, etc…
del mismo modo, en la sociedad humana, con un amplio dominio de aptitudes y capacidades, tenemos hormiguitas, perros (como el del hortelano?), listos, locos variados, etc… más o menos felices según su capacidad de percepción, su complejidad y su circunstancia…
en resumen, piensa menos y acertarás (aún cuando en la praxis la cagues), de lo contrario acabas como el soldado herido por flecha, de la historieta del Buda, o como el prota del Juego de abalorios de Hesse… ok, fácil prescripción, difícil implementación, pero busca un equilibrio… sin llegar a Sade… pero un acercamiento a La Mettrie no irá mal… supongo… en fin, déjalo… a mí tampoco me funciona :p
por otro lado, decir q hay un estancamiento evolutivo desde el momento en q el ser humano se convierte en un ser social capaz de dividir roles, cooperar con/ayudar al prójimo, y crear herramientas de autosuperación… momento en q se pierde la necesidad (o varian enormemente los paràmetros) de supervivencia del más fuerte… hoy en día el más fuerte es capaz de destruirnos a todos, sea Bush o el q fuere… y… um… vaya… espero q no me sobrevivan, ni a mí ni al resto de hormiguitas tristes y azules!
sugerencia estúpida: El elogio del imbécil
16 Junio 2007 a las 8:06 pm
yo soy muy feliz cuando veo a mi hijo jugar y sonreir, supongo que esto explica una de las maneras de gestionar estas emociones…intentoque esos momentos sean lo más continuo posible.Alguien dijo que un hombre feliz era el que menos necesidades materiales necesitaba y yo añado que para ser feliz además se deben acumular vivencias emocionales
17 Junio 2007 a las 11:47 am
La infelicidad es como la felicidad, momentánea e inevitable en determinados momentos. No creo en un estado de absoluta infelicidad en una persona sana, sí en una persona que padece una enfermedad, como tú dices, la depresión. La felicidad o infelicidad es algo momentáneo, que puede durar más o menos tiempo y que se debe a alguna causa. Es, por tanto una consecuencia de no encontrar soluciones a una frustración existencial, vital, cosmológica, carnal, gastronómica, informática, etc. El ser humano es infeliz porque tiene la capacidad de ser feliz. Sin la infelicidad se caería en el conformismo y la evolución sería una utopía porque sin infelicidad no hay mejora ni alternativas. Creo que ser infeliz en determinados momentos es imprescindible, que no agradable, y ayuda implícitamente a esa selección natural que tú mencionas. Un saludo.
21 Junio 2007 a las 1:00 pm
Leyendo los últimos mensajes llego a la conclusión de que a cada nivel de conocimiento debe corresponderle un tipo distinto de felicidad. Si alguien cree que es feliz, nadie puede negárselo en nombre de ningún conocimiento superior (la mayoría de personajes de la novela de Huxley son felices, aunque a nosotros su mundo no acabe de gustarnos). El niño que recibe montones de juguetes el día de san Nicolás puede ser muy feliz, pero “esa” felicidad desaparecerá cuando los juguetes se los tenga que comprar él mismo. Y esto puede aplicarse a otras supersticiones o creencias: tanto el que sabe que la muerte es el fin como el que se imagina que su conciencia se paseará por otras dimensiones pueden ser muy felices, pero sus “felicidades” serán distintas y no podrán compartirlas.
21 Junio 2007 a las 9:36 pm
Estoy muy de acuerdo con Miquel. No obstante, y después de la gran variedad de opiniones aquí expuestas, permíteme la posibilidad de un baile de verbos en tu último párrafo:
…….. “tanto el que imagina que la muerte es el fin como el que sabe que su conciencia se paseará por otras dimensiones………………”
Saludos y Feliz Verano
22 Junio 2007 a las 6:58 pm
Quizá, como la insatisfacción misma, la sensación de poder ser mas felices es lo que provoca que nos movamos y que evolucionemos. En todo caso, esa percepción creo que está ligada al crecimiento y a la “inercia” de la vida misma.
Sin la sensación de haber sido féliz uno no podría sentirse desdichado y viceversa.
Es posible que cuanto mas infeliz se sienta uno, mas claro tenga la necesidad de arriesgar para cambiar su situación. Simplemente puede estar indicandote que pruebes a dar un giro, o mejor; a darse una vuelta.
23 Junio 2007 a las 1:18 am
Apreciado Eduardo, en primer lugar gracias por tu espacio, por compartir tus puntos de vista7investigaciones y por tus libros y programas de tv.
He leído varios mensajes interesantes, con aportaciones distintas.
No he podido con todos por que hay 114, pero aquí os aporto un granito de arena con una opinión que no he visto:
- Creo que los indios americanos, y los nativos de selvas tropicales, sí que son felices.
No creo que la evolución nos haya hecho infelices para que siempre estemos buscando maneras de mejorar. Sería más lógico hacernos experimentar una sensación placentera cada vez que descubrimos/aprendemos algo. (por cierto, esto funciona así. Aprender y mejorar produce satisfacción).
Si fuéramos infelices de forma genética, nos mataríamos por que sí, y parece que en general se mata para no ser infeliz (por envidia para no “ser” menos que los demás, para comer, por codicia, por maldad…).
Creo que nos olvidamos de la felicidad por que estamos postergando continuamente.
Trabajamos 8 horas cada día, llegamos cansados, a limpiar, a dormir, y así 11 meses para poder ser felices el mes de vacaciones.
Sacrificamos lo que nos gustaría hacer, como bañarnos en la piscina, por que hay que cumplir obligaciones. No comemos lo que queremos para tratar de tener una figura que vemos en las revistas con ayuda del photoshop…
Antes la gente trabajaba para vivir, y ahora sin trabajo no hay vida.
Por que con 1.000 ofertas diferentes en la cara, de actividades que deberían hacernos felices, si no tenemos dinero para comprarlas, parece que no podemos ser felices.
Estamos drogados, enganchados a la seguridad exterior.
Me gusta vivir en un pueblo por que todo va más despacio.
Y si en la ciudad me hacen enfadar/disgustar/estar alerta 5 veces por minutos, en un pueblo esa estadística baja a 5 veces al día. Por lo que se hace mucho más llevadero, y “deja sitio” para poder conectar con un@ mism@ y ser feliz.
Cuidados mucho y sed felices.
Un Abrazo,
Carles
1 Julio 2007 a las 10:25 am
¿Los indios americanos son felices?
Qué atrevida es la ignorancia.
Están confinados en sus reservas y tienen una altísima tasa de alcoholismo, suicidio, delincuencia y paro.
No creo que sean muy felices.
5 Julio 2007 a las 1:43 pm
Supongo que no hace refencia a la mera infelicidad por alguna insatisfaccion sino a un fenomeno oscuro, en el que esa “infelicidad” no es un “producto”. ¿Por qué algunas personas llegan a estados de apatía y dejadez? Creo que no debemos confundir al infeliz por mera insatisfaccion de sus apetitos (lo cual considero no es más que una llamada de atención parecida al del llanto de una criatura con la cual se obtienen atenciones), de los que se distancian de la vida social y familiar y cuya actividad decae hasta niveles depresivos.
La insatisfaccion no es infelicidad, es simplemente eso: no estar conforme con lo que se tiene, o por envidia, con lo que tienen otros y uno no.
Si maduramos de un pensamiento infantil a uno adolescente, no nos preocupan las mismas cosas, ni nos satisfacen los juegos y dulces de antes, el pensamiento se ha enriquecido. De adolescente a adulto sucede lo mismo, pero la evolucion de una persona no se mantiene estable en esa franja que dura hasta la vejez, y mucho menos se llega a una plenitud de por si, sin más.
Vivimos en una sociedad crédula, la religion, las ideologias, la estima social y economica, la inteligencia… no nos detenemos a valorar a un desconocido. Por sus ropas, forma de hablar o cuenta bancaria juzgamos su personalidad, sus virtudes, bondades y defectos ¡¿Cómo es posible?! En ese mundo que nuestra mente concibe dentro de un colectivo, ¡Todo! ya esta medido, incluso los conflictos personales que se tengan con el, la solucion es siempre la misma, consumir o agruparse en un colectivo aún mas pequeño (en el sentido de que comparta menos con el resto de ideologias, pensamientos y sensibilidades) así el ego se afianza, forma parte de un todo unido, coherente (?), la mente no entra en conflicto con el mundo por que no lo percibe. Pero no todas las personas (nadie) consiguen la valoracion que esperan, todos nos consideramos mejores que los demas, no somos queridos como desearíamos ser queridos, no ganamos lo que calculamos vale nuestro trabajo. Pero la felicidade es medida sólo como nos dan a entenderla, no se valora el trasfondo de serenidad, de paz con uno mismo, que no es otra cosa sino asumir quien es uno.
Creo que seria interesante observar como se perciben la sociedad, las relaciones humanas, y a uno mismo por quienes “padecen” infelicidad, pues podría darse que o desean serlo o han sido educados para ello. Y por otra parte observar las percepciones de quienes no son infelices
Personalmente considero que es la percepcion, su madurez, su sentido comun la que perfeccionada (y no considero que tenga que ver con la edad) simplemente, no nos hace infelices. (Pero yo, soy algo estoico)
10 Julio 2007 a las 1:55 pm
Si Platón levantara la cabeza no se arrepentiría.
Para mi la felicidad se encuentra entre que naces y pasas de los 20, vamos: que los crios serpentean por la vida como gracil culebrilla de agua (felicidad). A partir de ahí, y a esas alturas de la película, el serpenteo se vuelve monótono y sin mucho sentido pasando a dar vueltas a un círculo (infelicidad).
Pero zafarse de la infelicidad es posible: sólo hay que desaprender de forma sabia lo aprendido.
Ramiro Encinas.
29 Julio 2007 a las 12:29 pm
Yo, antes, siempre decía que era feliz. Y era feliz. Pero nadie me comprendía. Todos me decían que, a veces se es feliz y, a veces, infeliz. Pero yo lo entendía como un todo: puedo tener momentos tristes pero no por eso dejar de ser feliz. ERROR. Te sientes feliz cuando te van bien las cosas e infeliz cuando no. No hay más. Las enfermedades, sobre todo, y tu insatisfacción ante la vida, hacen que pierdas ese estado de felicidad. Bueno, pasar hambre no se si te hace infeliz, porque seguramente te quite hasta la capacidad de pensar…Creo que vivimos en una sociedad donde hay que ser feliz y hay que pasárselo bien. Eso nos crea una presión insoportable porque esas ideas están relacionadas con los valores de la sociedad actual. Por cierto que, ser conscientes de nosotros mismos no hace más que empeorar las cosas: ¿os habéis dado cuenta de que cuánto más ignorantes más felices?
30 Julio 2007 a las 2:16 am
Creo que la auténtica respuesta a eso, o al menos la más completa, nos la dará un neurólogo. La infelicidad es solo un sentimiento. En realidad tenemos una capacidad infinita para sentir. Nadie es infeliz toda su vida, ni feliz. Todos tenemos altibajos en ciclos. Si no fuese así, esos sentimientos no existirían, o al menos no podríamos ser conscientes de ellos al no poder comparar. Hacemos una imagen de lo “normal” con todo lo que nos rodea y lo que vivimos, y gracias a eso tenemos una conciencia de “éxitos personales”. Cuando la cantidad de información que recibimos del exterior supera, o cambia lo que consideramos “normal”, nuestro rumbo, o nuestras metas cambian de “valor”. Esto hace que nunca podamos autorealizarnos por completo. Podemos cumplir objetivos y nos pueden aportar grandes satisfacciones, pero con el tiempo, esa imagen de lo que es normal (o mejor dicho, lo que deseamos conseguir en comparación con lo normal) cambiarán, o desearemos más al haber convertido en normal lo que considerabamos mejor. Yo creo que en parte eso es lo que nos mueve. Buscamos la estabilidad, y al no encontrarla nunca no paramos de movernos.
El problema es que estamos viviendo un salto económico/evolutivo/tecnológico del que no somos conscientes todavía porque necesitamos una visión temporal y estamos en los comienzos. En muy poco tiempo se han roto los estratos sociales de los estatus clásicos y se han comenzado a fusionar. No podemos diferenciar ahora cuando dejamos de ser pobres y cuando empezamos a ser ricos porque hay una variedad mucho más repartida, pero no estabilizada porque todavía estamos dando el salto. La diferencia se ha magnificado de una forma brusca.
El capitalismo no hace más que crearnos ansiedad. Nos crean necesidades contínuamente y al no poder autorealizarnos nunca por lo que he comentado, caer en la infelicidad es una respuesta lógica ante éste escenario.
Saludos
4 Agosto 2007 a las 10:32 am
La felicidad es un estado de animo pasajero, variable, y continuo con la no felicidad, complementarios como el yin y el yan. No es buena la felicidad y mala la infelicidad.
BUSCAR fuera de uno mismo, genera gran felicidad, porque eso es lo que yo entiendo como motivacion. En esos momentos eres productivo con el mundo exterior. El problema es que tambien tiene un gran coste, y de tanto en tanto te agotas, y te cansas de mover el molino de viento. Puedes sentirte sin motivaciones: …todo se repide miles de veces, y las cosas que haces cada dia, ya las has hecho mil veces.
Te sientes desmotivado, no feliz. Es un estado de ánimo.
Has de parar, dejar que pasen las cosas sin actuar.
Tal vez entras en una nueva etapa: has de pedir ayuda para seguir. Y descubres que tienes debilidades.
Me gusta esta filosofia, de ver lo bueno en lo malo y lo malo en lo bueno.
11 Agosto 2007 a las 7:07 pm
En la medida que nuestro concepto de felicidad depende del grado de éxito en nuestra vida exterior (resolución de problemas, satisfacción de necesidades y deseos), la infelicidad depende del éxito que consigamos, del grado de aceptación de la realidad y del grado de recuperación ante los fracasos que tenga cada persona. Cada niño llora con distinta intensidad cuando tiene hambre o se le niega un juguete. Claro que la complejidad de la vida actual influye en el grado de insatisfacción del ser humano. Pero todo depende del grado en que nos afecte interiormente a cada uno.
Normalmente si nuestro estado emocional es satisfactorio y sentimos amor en nuestra vidas, podemos enfrentarnos mejor a muchos problemas.
Y por otra parte, ¿que hace que una persona ante una enfermedad terminal se encuentre en un estado de desesperación, mientras que otra en la misma situación sea capaz de sentir serenidad, paz e incluso transmitir un amor infinito?
Todo está en nuestra mente, en la forma que afrontamos y aceptamos la vida, y en la capacidad de cada persona para crear y transmitir serenidad y amor.
No depende del problema o del caos de esta vida, depende del grado en que hemos olvidado la alegría y la capacidad de sentir amor.
Oigo decir a muchas personas “Ya soy inmune a todo, he endurecido el corazón y ya nada me afecta. Lo mejor es no tener sentimientos”
Pero también veo que esas mismas personas son las que más se desesperan cuando algo va mal. Y que es mentira que sean inmunes. Más inmunes ante los problemas veo a las personas que sienten alegría y son capaces de crear amor y trasmitirlo.
La capacidad de sertir felicidad depende de cada uno, de poder controlar sus pensamientos negativos y potenciar los sentimientos positivos.
Y todo esto no tiene nada que ver con la ignorancia o el grado de conocimiento, o la complejidad de los problemas, que cada vez serán mayores.
Más bien tiene que ver con la capacidad de adaptación emocional a un mundo en continuo cambio, y con el autoconocimiento de las emociones y sentimientos internos.
Pero en el colegio sólo nos enseñan fórmulas, gramática, historia… conocimientos todos muy racionales. Nunca he visto una asignatura que se llame conocerse, sentirse uno mismo, ni felicidad, ni amor.
13 Agosto 2007 a las 9:40 pm
Hace mucho que leo sobre este tema todo lo que me llega a las manos (o a la vista en la web) ya que como practicante de zen he conocido infinidad de personas (me incluyo) buscando no la felicidad sino, solamente, sentirnos tranquilos, serenos. Como se imaginarán luego de una práctica no vuelven más el 99,99999 % ya que no tenemos (vivo en Uruguay) enraizada la actitud de observarnos y conocer realmente como somos y así saber que nos acerca o aleja de ese bienestar tan apetecido por todos. Los años que hace que concurro a practicar y las poquísimas personas que concurren, me han llevado a ir siendo cada vez más responsable del lugar ya que personalmente me siento muy satisfecho con la práctica que llevo adelante pero me resulta muy difícil, ya que no me parece honesto, explicarle a los que se acercan, que no le den importancia al maestro, a los sutras que se dicen luego de la práctica, a los atuendos que se utilizan, a si alguien en monje o no, ya que todo eso es parte del tinglado que necesitamos para sostener lo importante y lo que verdaderamente necesitamos para autoconocernos y por lo tanto ser cada vez más felices: QUEDARNOS QUIETOS S“LO UN RATO, 4 O 5 VECES POR SEMANA Y OBSERVAR Y S“LO OBSERVAR, LO QUE NOS SURJE DE NUESTRO INTERIOR, SIN JUZGARLO, SIN DARLE EL VISTO BUENO O MALO A ESE PENSAMIENTO QUE NOS LLEGA DE NO SABEMOS DONDE E IRNOS COMPRENDIENDO CADA VEZ UN POCO MÀS.
Mi conclusión es que así como dedicamos muchas horas a tener un oficio o profesión, a practicar un deporte, a ejecutar un instrumento, a estar bellamente presentables para los demás y a tantas otras cosas, lo que nos lleva tiempo y mucho hacerlo bien, también debemos dedicarle tiempo a nuestro interior para que sea mejor y nos brinde mayores momentos de bienestar y para esto creo que tenemos que ir grabándonos en nuestra mente reacciones para que actúen cuando nos estamos desviando de lo que debe ser, a mi modesto entender, nuestro verdadero fin en la vida que es ser felices. A esta conclusión he llegado, entre otras consideraciones, después de pasar en poco tiempo 3 serios problemas de salud (2 veces cáncer más un infarto) y notar lo que sufren las personas que uno quiere cuando estamos pasando malos momentos de salud así como también desde el punto de vista emocional, ahí pasé a creer que debo ser lo más feliz posible porque de esa manera no le llevo preocupaciones a los que quiero, ya que deseo de todo corazón que ellos sean muy felices también.
Disculpen la simpleza de mi razonamiento, pero creo, con el mayor respeto, que especular con la historia, la política, las emociones, los genes y tantas otras cosas que he leído en este blog y en muchos otros lados, es totalmente improductivo ya que son pocas las certezas y me desvía de lo que debo hacer ahora: conocerme màs, atender a mi seres queridos, ayudar cuando puedo al que necesita algo y aceptar las situaciones complicadas que me toquen vivir, como seguramente, les ha sucedido a todos los que han habitado, les sucede a quienes habitan y a los que habitarán este lindo planeta.
Al releer lo escrito, me parece que debo decir que he dejado mi práctica de zazen y ahora lo hago en mi casa y en una silla y sigo mi método de priorizar en mis pensamientos sólo lo que me cause paz y tranquilidad tratando, poco a poco, de mandar cada vez más en mi mente. Saludos y que todos podamos comprendernos más así seremos un poco más felices.
17 Agosto 2007 a las 7:38 pm
El control de las emociones pasa por el control del pensamiento que las alimenta. De poco sirve indignarse, por ejemplo, si no vamos a ser capaces de resolver el asunto que nos indigna. Tal vez no podamos dejar de sentir lo que sentimos, pero sin duda somos capaces de dejar de pensar sobre ello.
20 Agosto 2007 a las 12:24 pm
De acuerdo contigo, Lola.
Saludos
21 Agosto 2007 a las 12:29 pm
Hay, hay mis estimados amigos…, al leer a Eduardo y leer vuestros
comentarios tan profundos y todos llenos de verdad, y ahora mismo me pregunto si yo
pudiera escribir notas como muchos de vosotros…? es cuando me pregunto si no le
daremos tantas vueltas para buscar la formula mágica de la felicidad, y si fuera más
sencillo, si solo trataramos de saber cuáles son nuestras limitaciones para así
saber por donde tirar igual que si reconocemos nuestras fortalezas para no gastar
más energía de la necesaria, en pensamientos y tareas que requiririan un mínimo de
esfuerzo. Reciban un cariño saludo, ahora mismo me siento feliz, en una hora no lo
sé y tampoco lo sabré mañana.
21 Agosto 2007 a las 5:37 pm
Compañera de teclas, Sylvia Araya:
A la vista está que puedes escribir notas perfectamente. Creo acertada tu reflexión: “Si sólo trataramos de saber cuáles son nuestras limitaciones…..”
El enigma radica en que nadie sabe aún con certeza si un cerebro hace lo que su dueño le dicta o es el dueño quien hace lo que su cerebro le ordena, en cuyo caso: ¿Cómo llegar a saber las limitaciones que nos asignará aquello que nos gobierna a su antojo?
Saludos
25 Agosto 2007 a las 1:26 am
Saludos, en primer lugar decir que acabo de descubrir este blog y estoy fascinado porque desde siempre he seguido a eduard y le tengo mucha admiración.
Bien, mi nick me representa, porque desde que tengo uso de razón me he considerado “la persona más feliz del mundo”. Me encanta pensar y escribir sobre la actitud del hombre, y particularmente al tema tratado en este post le he dedicado bastante tiempo.
Me gustaría ver vuestra opinión sobre una posibilidad a la que llevo bastante tiempo dandole vueltas. Y es que a veces me da la impresión de que el hombre es “imparcialmente emocional” por naturaleza, que es la sociedad la que le “enseña” a que unos determinados estímulos le hagan feliz o infeliz según el caso. Por ejemplo, la muerte de un ser cercano va a provoca infelicidad y que te toque la lotería va a ser un acto que va a reportar una importante suma de felicidad.¿Y la gente ajena a los “palos” que te pueda dar la sociedad? Porque todos sabemos que la gente con una discapacidad mental importante son los más “felices”, y esque de alguna forma son los más “fuertes” contra las adversidades emocionales. Considero que la clave para esto es la siguiente cuestión: ¿los animales pueden ser felices? ¿pueden ser infelices?
Me interesaría ver que piensan sobre todo esto.
3 Septiembre 2007 a las 11:14 pm
En primer lugar, saludos a todos. Curioseando por esos blogs de Dios, ha llegado éste a mi pantalla. Una entrada ha llevado a otra, esa a otra, he empezado a leer los comentarios, etc… y me habéis hecho pensar un poco. Así que os cuento:
Yo creo que la infelicidad, en el fondo, es un rasgo de la evolución humana. ¿Por qué? Porque al igual que hemos evolucionado en una especie relativamente capaz de procurarnos sustento y cobijo sin tener que acudir a la caza y la migracion animal (lamentablemente sí a la económica, con tanto desequilibrio como hay en el mundo), también hemos desarrollado unos conceptos que nos son necesarios para desenvolvernos con cierta normalidad en sociedad, y que de alguna manera, equilibran. Me explico: Si un@ no conoce lo que es bueno, tampoco puede saber lo que es malo. Y al ser una especie que ha perdido algo en instintos y ha ganado algo en inteligencia, el ser humano es un animal racional capaz de manejar conceptos y símbolos y necesita ciertos mecanismos que un animal probablemente no necesitaría, porque se mueve por instinto. Y también es curioso comentar que por norma general los animales (véase los simios), cuanto más inteligentes son más expuestos están a la depresión, siendo su volumen de procesamiento mayor y comprendiendo más cosas, así que como es lógico hay más cosas que pueden afectarles. Y tienen unas sociedades más similares a la humana.
Digamos que pienso que la infelicidad es consecuencia del uso de razón, pero no directamente “culpa” de la sociedad, sino de la evolución del ser humano, simplemente. Y probablemente la sociedad y la evolución del ser humano sean dos cosas inseparables, así que… Es el precio a pagar, y mientras tengamos inteligencia, tendremos infelicidad. Pero no creo que seamos los únicos, los animales también tienen su dosis, en función a sus capacidades cerebrales.
Por último, creo que ciertas tendencias, ideas y modelos políticos que se practican y se llevan practicando muchos años ya, son una forma de acentuar ese sentimiento mediante la frustración, la envidia, etc. Y eso si que no…
Saludos y todos mis respetos para Eduard, que es una de esas personas que saben hacer de aprender un placer.
almundolibre.blogspot.com
5 Septiembre 2007 a las 8:26 am
hmmm
5 Septiembre 2007 a las 8:31 am
Perdon, se me fue la tecla.
Lo que puede ser “infelicidad” un día, al día siguiente, quizá, ya no lo sea porque haya habido algo en la actitud de la misma persona que haya cambiado, y entonces deja de ser “infelicidad” en ese momento e incluso, para siempre… entonces; existe real y literalmente la infelicidad, o mas bien depende del “color con que se mire”? yo creo que por ahí van los tiros…
saludos a todos, por fin he podido entrar.
6 Septiembre 2007 a las 12:39 pm
Me acuerdo de una frase que Vd. mismo recuperaba de una pintada en NY, que decía,” ¿hay vida antes de la muerte?” Ingeniosa como lo son todas las frases de los gafiteros, apunta hacia esa forma de lograr la felicidad pero futura, bien con paraísos, o bien con logros a largo plazo; el estudiante que sacrifica buena parte de su primera juventud para ser feliz en el futuro con un buen empleo, o el sacificio de las familias para pagar hipotecas, coche, vacaciones… pero ¿qué pasa mientras se consigue esa esperada felicidad? y si nunca llega? o llega sólo un poquito y tarde? Pues resultará que en tales condiciones “no hay VIDA antes de las muerte” Sería como estar siempre viendo el negativo de una foto pero intuyendo que el positivo sería lo suyo.
No sé si el budismo que trata entre otras cosas de liberar el sufrimiento sería la solución.
11 Septiembre 2007 a las 11:04 am
Apreciado Eduardo Punset.
Mi estimacion sobre la infelicidad ha venido asociada a los errores de formación de mi personalidad consciente, y los considero basados en cuatro aspectos:
El primero : El temor, o dicho claramente, el inclucado miedo a lo desconocido, a lo inmanejable, entre lo cual estaba fuertemente enraizado un sentimiento de dependencia por creer en un Dios omnipotente que premia o castiga aleatoriamente, para suerte y desgracia; no solo en esta compleja vida, sino que, bajo el punto de vista de nuestra religión católica, alcanzará al incógnito trasmundo de la eternidad.
En segundo lugar, la ignorancia de la razón, si es que hay alguna trascendente, para que me hayan hecho nacer y hoy, fortuitamente, exista, fuera del aspecto genetico de la renovación continuada de la fisica de la vida.
Y, por último, la triste sensacion de impotente consciencia de que voy intelectualmente y emocionalmente desarrollándome, y debo rendir inesperado tributo a la limitación, arbitraria e inevitable, del sufrimiento y de la muerte, truncando cuanto quedaría por aprender y realizar.
La cuarta es vivir cada día, pasandolo por el tamiz de las experiencias guardado en la infatigable memoria, lo cual nos lleva a teñir el nuevo e impoluto hoy, del luctuoso gris o negro y recordado ayer.
La duda continua de si somos dueños de conformar nuestra vida y destino, como nos aseguran, o existimos bajo la amenaza de la imaginada espada de Damocles de lo accidental y fortuito y siempre limitados por el recuerdo atemorizador de las malas experiencias pasadas.
Vivir cada día como algo nuevo y limpio, implicaría el desapego a toda creencia y una profunda amnesia del ayer.
17 Septiembre 2007 a las 11:26 pm
La infelicidad un rasgo de la evolución humana, yo no lo creo asi. Citando al filósofo L.Tiger, en su libro The biology of hope:
“…he tratado de sugerir la urgencia de la fuerza optimista y he considerado hasta qué punto era una característica obligatoria del bagaje de un animal tan lleno de entusiasmo como el humano, con el cráneo repleto de un tejido de pensamiento permanentemente activo…En el pasado hemos sobrevivido los rigores de climas más duros, depredadores más efectivos, más enfermedades letales. Parece que hemos hecho un uso eficaz de un principio optimista a la desesperada”
“Por razones sociales, así como económicas y ecológicas, se volvió útil, si no esencial, emplear habilidades simbólicas para evaluar el futuro. En igualdad de condiciones, los optimistas tuvieron mayor probabilidad de luchar y reproducirse que los pesimistas”.
19 Septiembre 2007 a las 8:45 am
Totalmente de acuerdo con Gerardo; solo que para ello tendríamos que perder la memoria cada noche al acostarnos…
saludos
30 Septiembre 2007 a las 8:21 pm
Ciertamente es así hay unas causas evolutivas. La evolución tiene como prioridad alcanzar el conocimiento absoluto, conocerse así mismo, como ente global, en la cual también están incluidos los seres humanos.
No obstante, hay que hacer una breve puntualización para saber desde que punto partimos al hablar de felicidad, infelicidad. Podemos tratarlo desde el punto de vista del hombre moderno, perdiéndonos en aspectos superfluos que nos permiten “sentirnos” felices. No obstante este concepto de felicidad es tan falaz como la química que lo provoca.
Así partiremos de punto de vista de tratar la felicidad como concepto de alcanzar la felicidad absoluta, esto la ausencia total de infelicidad.
Esto desde el punto de vista humano, o de cualquier ser vivo, es del todo inalcanzable, puesto que nuestra química está diseñada para sentir distintos grados de felicidad, distintos grados de deseo, distintos grados de infelicidad.
Ahora bien, ¿qué es lo que nos hace sentir más o menos felices o mas o menos infelices?, pues evidentemente todo aquello que nos proporciona mayor seguridad o mayor o menor inseguridad. Así por ejemplo, para un niño puede suponer un grado alto de infelicidad no “tener” un juguete que “desea” bien porque la presión de la publicidad ejercida sobre él o por la presión ejercida por sus compañeros de clase o sus amigos.
Pero la pregunta sutil es la siguiente ¿Por qué el niño quiere tener ese juguete? ¿Por qué lo desea? y, ¿Por qué un niño que vive en Nepal y nada sabe de ese juguete no añora ese juguete, aunque es muy probable que “quiera algo” de lo que disponen otros niños de su cultura y él “todavía no lo tiene”?
Pues señores como dijo un sabio en este blog, es un sistema de la evolución que nos empuja a superarnos, a querer ser mejores, ahora bien ¿querer tener más y mejores cosas hace al hombre feliz? Evidentemente no. Pero eso a la evolución le importa poco, somos carne de cañón, que dura poco y pronto es remplazada por carne fresca que “todavía no ha sufrido” y no “sabe ni sabrá como funciona la madre evolución”,pues vive los años suficientes para que la evolución se perfeccione a costa de su felicidad, engañándonos con vanos estímulos de sensaciones pasajeras de felicidad que duran poco y que nuevamente nos genera sensaciones de malestar e infelicidad, para que nos movamos con el único fin de que “ella” , la evolución cada vez sea más poderosa.
Jesucristo ya lo dijo la mayoría van por la puerta ancha “la evolución”, y otros van por la puerta estrecha, pero ¿cuál es esa puerta estrecha? Muchos la han encontrado, Patanjali, Buda, Jesucristo, Sosan, Zaratustra, Tao, los sufis, San Juan de la Cruz…
Por lo tanto lo que dijo Dada que “ la infelicidad es un impulso natural para que sigas buscando” es así: “Siempre has de tener un no para buscar un sí” pero ese sí es un ser “inexistente”, pues el arma que tiene la naturaleza, la evolución para perfeccionarse.
6 Octubre 2007 a las 1:29 pm
Vaya cantidad de comentarios!!
Te preguntas: “¿En su manera equivocada de gestionar sus emociones? ¿Por qué tanta desconfianza, enfurruñamiento y falta de esplendor?”
Yo añadiría: ¿Realmente se pueden gestionar todas las emociones y en todo momento? Es decir, creo que en este momento puedo pensar en qué haría si me sintiera infeliz por un determinado motivo, pero cuando realmente ocurre el hecho en concreto que me procura infelicidad creo que disminuye mi capacidad de gestión emocional. Si quiero gestionar esa intensa e inesperada emoción que me embarga y no eludirla mediante la evasión, seguramente tendré que ahondar más en su propia naturaleza, en qué la provoca, y en ese preciso momento creo que mi objetividad para analizar seguramente será pequeña.
No sé si debemos conformarnos con adquirir a través de esa experiencia la capacidad de evitar que se den las condiciones que nos propician un sentimiento de infelicidad después de haberlo sufrido, es decir, procurar que no se repita.
Claro que ese “posicionamiento” nos genera desconfianza, enfurruñamiento y falta de esplendor. Creo que ante una determinada situación que nos generó infelicidad puede recuperarse un contexto de alerta pero también de confianza cuando esta situación se repite sin que se repitan los resultados de infelicidad.
Saludos y “felicidades” por tu trabajo.
28 Enero 2008 a las 6:58 pm
La infelicidad es la consciencia de nosotros mismos, atrapados en un mundo que desconocemos, podemos llamarle como se dice en la Biblia arbol de la sabaduria, podemos llamarle “abrir los ojos a lo que realmente esconde la vida”, tomar conciencia de lo finito del hombre, de que su paso por la vida es totalmente fugaz…..
Buscaremos toda nuestra vida diamanates talla brillante y solo encontraremos cristales rotos…..
Una insatisfacion que nace del deseo de querer y no tener, de darnos cuenta que la vida es un escaparate donde comtemplamos Ferarris que nunca tendremos dinero para comprar……….Donde le damos demasiada importancia a la absurda zanahoria que perseguimos, sin comtemplar el paisaje que vamos atravesando…….
La mayoria de nosotros somos felices hasta que alguien llega y nos dice que no lo somos( de todos los modos y maneras que tienen otros de hacer daño)……..
Un indio de la selva amazonica sera feliz, hasta que alguien llegue y le muestre otro mundo atraves de un televisor………..
Saludos
4 Abril 2008 a las 8:50 am
A mayor conformismo mayor infelicidad. A mayor credulidad mayor infelicidad (en este caso, es una infelicidad “tamizada” por el auto-engaño de creerse, de creernos, felices). La infelicidad es un problema de falta de información, pero también de “castración” del ímpetu de búsqueda, de la curiosidad natural. Ibn Jaldún, hablaría del “lujo” como el síntoma más claro de todo esto, de la decadencia absoluta; precisamente – y parece contradictorio – cuando el individuo vive más comodamente, rodeado de todos los “lujos”, satisfechas todas sus necesidades, y más allá, todos sus caprichos, es cuando más cerca de su fin está.
19 Mayo 2008 a las 6:32 pm
[...] Otro buen amigo, catedrático, me recomienda, como táctica defensiva, llegar siempre al trabajo maldiciendo y suspirando “para que nadie sepa que eres feliz”. No se tolera. En efecto, Eduardo Punset escribe que a la mayoría de las personas no les importa el crecimiento del PIB, sino lo que gana de más el vecino. [...]
23 Mayo 2008 a las 11:11 am
[...] Otro buen amigo, catedrático, me recomienda, como táctica defensiva, llegar siempre al trabajo maldiciendo y suspirando “para que nadie sepa que eres feliz”. No se tolera. En efecto, Eduardo Punset escribe que a la mayoría de las personas no les importa el crecimiento del PIB, sino lo que gana de más el vecino. [...]
2 Junio 2008 a las 8:19 pm
esto es para aquellos que no son felices;
La felicidad la llevamos dentro de nosotros y es lo mas facil del mundo ser feliz, las personas que no son felices es por que solomente no quieren serlo solo tienen que ver la vida de un punto de vista positivo.
En las parejas es tan facil ser feliz y dar tanta felicidad a tu pareja solo deja brotar tus sentimientos verdaderos y tu otro mitad al sentirlo tambien hara lo mismo solo haslo sentir querido, claro esto ser imposible si realmente no lo amas.
Igual ocurre con la familia pero deja que salga de tu corazon la palabra TE AMO.-
11 Junio 2008 a las 9:25 pm
¿Cómo poder dar una definición universal de la felicidad? Cada uno de los seres entiende la felicidad de una manera y utilizan el concepto “felicidad” para simplificar. El término “felicidad” puede significar mil cosas algunas de ellas tan dispares como “vida” o “muerte”. Considero imposible simplificar en “la felicidad es la ausencia de miedos” todas y cada una de las ídeas que poseen todos los individuos acerca de este sentimiento. No creo que se pueda llegar a un concepto necesario de la felicidad. En mi caso la felicidad reside en el gozo de la vida y en el disfrute de los pequeños detalles que nos ofrece.
17 Agosto 2008 a las 2:50 pm
La raiz de la infelicidad està en nuestra propia mente, ……….
Es muy difìcil cambiar la mente, …
Se han inventado varios mètodos para intentar transformar una mente infeliz en una mente feliz:
La meditaciòn, el yoga, el pensamiento positivo, la risoterapia, la terapia ocupacional, el psicoanalisis, la dietoterapia, las flores de Bach, los psicofàrmacos, pero me parece que ninguno funciona.
17 Agosto 2008 a las 2:56 pm
Que seamos felices o infelices depende de como nuestra mente se haya programado a lo largo de nuestro desarrollo.
17 Agosto 2008 a las 3:07 pm
Un consejo:
Tanto si eres una persona amargada, como si eres una persona feliz,
te tienes que conformar con los que eres, porque no te puedes cambiar.
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Lo ùnico que puedes hacer es intentar mejorar un poco tu calidad de vida, por ejemplo, dejando de fumar, o comiendo de forma màs sana, …
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17 Agosto 2008 a las 9:35 pm
Yo creo que la mente es una pesadilla, tanto cuando dormimos, como cuando estamos despiertos, como cuando estamos muertos.
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Por eso los budistas hablan de tomar conciencia de la pesadilla, y de abandonar la inùtil busqueda de la felicidad.
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18 Agosto 2008 a las 12:28 pm
En la vida no puede haber felicidad. Cuando decimos que estamos felices, nos estamos autoengañando, nos estamos haciendo la ilusiòn de que somos felices, pero esa felicidad es muy poco solida, pues la menor cosa que ocurra, nos puede amargar la vida por completo.
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En realidad, la vida es un largo viaje por el Reino de la Infelicidad. Por eso, cuando muramos, no debemos desear renacer, no debemos añorar la vida, sino que debemos avanzar hacia la desintegraciòn del ser.
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2 Septiembre 2008 a las 12:40 am
yo quiero saber omo vajar un espiritu yo tengo tengo la suficiente luz y fuerza como para vajarlos yo quiero aprender pero noc como hago
14 Septiembre 2008 a las 5:02 pm
Los seres vivos, y tambièn los humanos,
somos espiritus o fantasmas atormentados
que vamos de vida en vida buscando la feiicidad,
hasta que nos damos cuenta de que no puede haber felicidad,
y entonces dejamos de ir de vida en vida,
y nos quedamos en el mundo de los fantasmas.
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Para ser fantasmas felices, es importante, muy importante,
que en esta vida seamos buenos, es decir,
hagamos el menor daño posible a otros seres, lo cual es muy dificil.
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La bondad tiene una gran recompensa en el mas alla.
La maldad tiene una gran castigo en el mas alla.
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Asì es que merece la pena esforzarse en ser buena persona.
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20 Septiembre 2008 a las 2:24 pm
Y lo que me gusta es escribir, aunque tendría que leer y escribir mucho más, desde luego. También voy a meterme en un curso de teatro, pues considero que la interpretación podría venir muy bien para desarrollar y canalizar aspectos de mi personalidad.
Lo que quiero decir es que, sí, es cierto que la felicidad está dentro de nosotros, lo tengo cada vez más claro, pero entonces la infelicidad también. Influyen factores externos, sí, pero es nuestra mente la que debe dilucidar si merece la pena sufrir o no por eso. En cualquier caso la felicidad es un concepto muy abstracto, y hay numerosos factores que inciden en su aparición o no en nuestro sistema emocional (si se me permite esta expresión), debemos aprender a conocer, analizar y desguazar esos factores con el fin de darles la importancia merecida en el mundo de nuestras emociones y sentimientos.
Uff, no sé, la vida a veces me parece tan dificil, y tengo tantas cosas que seguiría contando, pero bueno, eso será en otro momento. Doy gracias por poder expresar lo que siento y espero que no me borren el mensaje.
30 Diciembre 2008 a las 3:07 pm
Lo realmente interesante de la infelicidad es que muchas veces se elige ser infeliz. Esa es la verdadera pregunta. ¿Por qué elegimos ser infelices?
5 Enero 2009 a las 5:52 pm
Comprendo a punset.
Esa capacidad de ser in feliz, supongo que hablamos de esas conductas y acciones que algunas personas hacen que provocan heridas a elllos mismos y en otras ocasiones a los demas, esas ganas de algunos por destruir el mundo, destruir al progimo, destruirse a si mismo creo que quieren destruir su propio dolor sin pensar como.
5 Enero 2009 a las 6:05 pm
Quizas lo que hacen estas personas es mostrar su dolor a los demas una especie de conducta para que los demas empaticen con el y su dolor se distribuya entre el entorno, quizas inconscientemente para que entre todos se busque la mejor solucion pq inconscientemente sabe que solo no lo lograra…
opino algo parecido a esto que acabo de expresar, esque no se si me he expresado bien.
un saludo punset, espero que me leas.
3 Abril 2009 a las 4:44 am
sin dudas la depresión es el ancho de espadas del arte
23 Abril 2009 a las 9:22 am
Tengo 31 años llevo 9 años casada , a lo mejor no lles interesa pero voy escrivir de toda manera.
Lo mas duro nesta vida es estar enamorada e querer alguién con locura e esta persona que es tu proprio marido creer que tienes a otra persona… e encima ver como elle se vá com otras mujeres para pagase-lo com la misma moneda de algo que no as echo, y encima te tratar como una vasura , hay no se o que aser… después de tantos ensultos palisas ,na realidad estoy destrosada y completamente sola en uno pais ageno, donde no encuentro nenguna salida…
Me pongo ha preguntar que ago Dios mio me ayuda … tengo dos hijos no qual me ase mas duro aun….el dolor en mi interior me consume la infelicidad se ha instalado en mi vida …………… me siento frgil y sin fuerza as vezes tengo ganas de acabar com mi vida pero se que me queda fuerza pois tengo mis hijos y lo se que hoy soy lo mas importante para ellos! pués hoy soy realmente su unica familia ! !!!!
29 Abril 2009 a las 11:02 am
Prezada Naná,
estivemos tentando nos comunicar com você via o e-mail que você nos deixou no comentário mas parece que o endereço não funciona. O Eduard Punset quer enviar-lhe uma resposta. Para poder fazê-lo, escreva um e-mail a info@smartplanet.es para que podamos responder-lhe.
Um abraço.
30 Abril 2009 a las 11:41 am
Mi pregunta es; ¿cuando, en su proceso evolutivo el ser humano alcanza las nociones, o los conceptos, o sentimientos, que lo determinan conscientemente como ser vivo feliz?, ¿en que momento de la evolucion nace la felicidad, y por ende su ausencia determina lo contrario?, por que esta claro que si podemos medir hoy en dia la cantidad de felicidad que sufrimos, y por consiguiente cuanto infelices somos, dados los avances cientificos, sociales y culturales. Yo lo veo claro, sino sabemos encontrar las raices de tan futil sentimiento, estamos relegados a sufrir su no presencia.
Lo cierto es, que como bien dice Eduard, las circustancias, necesidades intrinsecas en el ser humano, hoy no determinan si se es feliz o infeliz, sino mas bien en que cantidad soportamos los dos estados mentales que pueden darse paralelamente; ” soy feliz por esto, no lo soy por aquello.”
Esto hace del ser humano una especie volatil al tiempo, no ya presente, sino mas bien permanente, pues claramente las necesidades del homo sapiens, eran mayores que las del de Cromagnon, pero ya empiezan, y mas ahora que hablamos constantemente de manipulaciones geneticas, a ser menores, pues estamos en la antesala de un nuevo paso de la evolucion, el homo Deus, que sera capaz, no solo de recrearse, tambien de autodestruirse.
9 Junio 2009 a las 8:03 pm
Un niño en su infinita sed de conocimiento pregunta a su padre. El padre responde y esa respuesta genera otra pregunta y así hasta que uno de los dos decide que ya es suficiente quedando un resultado de insatisfacción en uno o ambos. El amor al prójimo se genera en base a la percepción de que la otra persona tiene respuestas a tus preguntas y viceversa, cuando ya has obtenido todas las respuestas el amor degenera y sientes la necesidad de seguir buscando nuevas respuestas en otra persona que te las pueda proporcionar. Ese es el ciclo natural. El amor propio que no es aparente también lo generan dos partes, tus preguntas y sus respectivas respuestas, quien obtiene respuestas satisfactorias a sus propias preguntas se suele querer pero puede acabar exigiendo respuestas a otras preguntas más difíciles de resolver y entonces este estado de incertidumbre genera insatisfacción. Digamos que sintiéndonos ignorantes de nosotros mismos y/o topándonos con el que hace gala de su ignorancia con respecto a lo que creemos saber de nosotros nos sentimos frustrados y ese sentimiento produce el efecto contrario a la deseada felicidad. ¿Es el ignorante feliz?, ¿Es el culto infeliz?. Todos buscamos algo que nos es difícil encontrar y mientras damos con la piedra filosofal que mitigue nuestras ansias de respuestas vivimos el ciclo de la vida mientras otros en su inmensa y cultivada ignorancia se encargan de embotarnos los sentidos con respuestas manidas a su antojo y conveniencia. La felicidad indefectiblemente no puede existir sin la infelicidad, ¿quien quiere ser feliz sin correr el riesgo?, Quién desee verdaderamente plantearse sus propias preguntas, puede que obtenga sus respuestas sinceras, valientes y adecuadas. La propia vida te va dando las claves en el arduo camino de la búsqueda y al final después de tanto oscilar, los estados disgregados o se unifican o se acaban separando del todo. Esto último sería en teoría pues no conozco a nadie que viva perpetuamente feliz o en un estado de hostilidad constante. Por lo tanto ese equilibrio de fuerzas al que estaría destinado el Ser quizás sea algo por experimentar todavía. Nos falta evolución.
28 Julio 2009 a las 7:49 pm
Estimado punset, soy una un hombre de muy buena posicion economica, y me siento feliz, porque funciona como un eficaz antidepresivo, las veces que me enferme tengo acceso a la mejor medicina, como lo que me gusta, tengo amigos, soy bienvenido a todos los negocios de mi ciudad donde casi todos me conocen, en realidad el hecho de vivir en pais como argentina que es subdesarrollado, el dinero abre todas las puertas, es como si estuviera sobre el sistema, siempre consigo la forma de resolver los problemas.
Ni que decir de la burocracia y el maltrato que se le da al hombre comun, el dinero tambien en el entramado y los laberintos burocraticos hace milagros, todo se resuelve pronto. Eso si hay que pagar, pero tengo con que.
La vida para las personas que lo tienen siempre brinda oportunidades, y es mucho mas barata que para los que no lo tienen, fijese usted que cuando uno compra le hacen el mejor precio y cuando se requiere de un servicio siempre es el mejor que el que se de da a los pobres por igual servicio, desde los celulares, hasta los arreglos de la casa, o la atencion de algun profesional.
Eso si se requiere de ciertos controles emocionales, pero no mas de los que hay que tener para ser pobre, creo que para ser pobre hay que tener mayor control emocional. El arte de vivir con dinero todo lo simplifica.
Lo que si compartimos con las otras clases sociales es la estupidez, y la muerte pero de distinta forma. Desde que tengo uso de razon los pobres son utilizados pasra engrosar bolsillos de religiosos, artistas, escritores, revolucionarios, psicologos, politicos etc. Saludo a ud. Con afecto rene aguirre.-
7 Septiembre 2009 a las 12:19 am
Buenos o malos, hermosos o feos, ricos o pobres, todos son ahora iguales, frase colofón de la estupenda Barry Lyndón del maestro Kubrik, un tipo aventajado de miras, con poder y recursos, que si entendió el sentido de la vida; de la suya, la mía y la vuestra, mi querido potentado argentino. Haga algo importante por los demás en vez de vanagloriarse tanto de su situación en vez de levantarse cada día con la necesidad de justificarse ante el espejo. Dejará de lado sus miedos como los que le han impulsado a dejar su egocéntrico comentario y será más feliz compartiendo sus vienes materiales con quien realmente si los necesita. La pobreza tiene muchos significados, ustd. personifica uno de ellos, pues si los humanos estuviéramos compuestos solo de materia nada de esto tendría sentido, razón, forma o lugar. El verdadero milagro que obra su solvencia económica es que no puede comprar mi conciencia y esto le delata frente a la suya, pues la necesita de tanto en tanto saludable para hacerse un hueco en el sociedad, poner los pies en la tierra. ¿Que seriamos sin los nobles sentimientos?.